La OEA está en crisis pero también está abocada a resucitar como el Ave Fénix

Banderas de la OEA.
Banderas de la OEA.

Se trata del principal foro de consultas políticas donde participan todos los países del hemisferio, excepto Cuba. Se ha visto debilitada al crearse otras alianzas regionales.

La OEA está en crisis pero también está abocada a resucitar como el Ave Fénix

Se trata del principal foro de consultas políticas donde participan todos los países del hemisferio, excepto Cuba. Se ha visto debilitada al crearse otras alianzas regionales.

La Organización de Estados Americanos (OEA) está en crisis y debe resucitar como el Ave Fénix. En los últimos años ha sido criticada por su tibieza en torno a la defensa de la democracia, los derechos humanos, el Estado de derecho así como en garantizar la seguridad de la región. El ex canciller de Uruguay Luis Almagro fue el único candidato que se postuló para Secretario General.  Ésta es prueba clara que pocos quieren asumir el reto de tomar el mando. 

La OEA es el principal foro de consultas políticas donde participan todos los países del hemisferio, excepto Cuba. La organización se ha visto debilitada, además, porque se han creado alianzas regionales, como la Celac y Unasur que actúan como foros políticos. 

La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) se creó el 2010, por iniciativa de Venezuela, y abraza a todos los países excepto EE UU. Y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que se conformó el 2004, está compuesta por doce países con gobiernos de tendencia populista como Venezuela, Argentina, Bolivia y Ecuador donde tampoco participa EE UU. 

Estas nuevas organizaciones han demostrado tener influencia política. Un ejemplo claro es cuando la Celac amenazó con no asistir a la Cumbre de las Américas en Panamá, organizada por a OEA, si no participaba Cuba. Castro fue invitado y tuvo un encuentro histórico con Obama. 

Dichos nuevos organismos también han tenido desaciertos. El 2014 la Unasur formó un grupo, en el que se encontraba Luis Almagro, cuyo objetivo era mediar entre el Gobierno venezolano y la oposición, pero fracasó.

Retos del nuevo SG de la OEA 

El nuevo SG tendrá varios retos. El principal, devolver la credibilidad e influencia de la organización haciendo cumplir los principios para los que fue creada. Debería actuar rápidamente en Venezuela. Éste es el país miembro que atraviesa la situación más crítica por el autoritarismo y constante violación de derechos humanos del Gobierno de Maduro. La anterior gestión no tomó un papel activo. Cuando se vivía la peor crisis, realizó un pronunciamiento tibio y no instruyó que se hiciera una investigación a fondo sobre la situación política del país.

La OEA cuenta con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y debe aplicarla. Debe exigir la inmediata liberación de miembros de la oposición e instar a Maduro a llamar a elecciones ya que la crisis en Venezuela no es sólo política sino económica. Hace más de un año existen presos políticos que han sido torturados, no hay libertad de expresión ni de prensa así como escasez de alimentos.

El nuevo SG debería reintegrar a Cuba a la OEA de forma oficial, previo compromiso de Castro de llamar a elecciones libres y democráticas en la isla. También sería recomendable escuchar las voces de la sociedad civil principalmente de la oposición política de los países para evitar las arbitrariedades de las dictaduras populistas como en Venezuela, Ecuador y otros. De igual manera, sería aconsejable que Almagro tenga más protagonismo y liderazgo que tu antecesor para coadyuvar a solucionar los problemas de la región tal como confiere el mandato del organismo internacional. El nuevo SG ganó por mayoría y reemplaza al chileno Miguel Insulza, que posiblemente se postule a la presidencia de su país.

La OEA está en crisis pero también está abocada a resucitar como el Ave Fénix
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