Obama confía en el poder de la diplomacia para generar la apertura en Cuba

Barack Obama en Naciones Unidas.
Barack Obama en Naciones Unidas.

Barack Obama admite que la democracia en EEUU no es perfecta pero que su constante lucha para extender los derechos es lo que permite convertir EE UU en la nación más poderosa.

Obama confía en el poder de la diplomacia para generar la apertura en Cuba

Barack Obama admite que la democracia en EEUU no es perfecta pero que su constante lucha para extender los derechos es lo que permite convertir EE UU en la nación más poderosa.

El presidente Barack Obama defendió apasionadamente la democracia, las organizaciones multilaterales y la diplomacia en un discurso que no escatimó críticas a gobiernos autoritarios. Lo hizo durante la primera jornada de la septuagésima sesión de la Asamblea General este lunes. Obama dedicó palabras al acercamiento con el gobierno de Cuba, con el que EEUU mantiene diferencias en relación a los derechos humanos, pero dijo confiar en el poder de la diplomacia y el contacto pueblo a pueblo para generar apertura. “En la medida en que esos contactos generen progreso, confío en que nuestro Congreso inevitablemente levantará un embargo que no debe mantenerse más”, dijo.

“El cambio no vendrá de la noche a la mañana en Cuba, pero confío que la apertura, no la coerción apoyará reformas y mejorará la vida del pueblo cubano; del mismo modo en que confío que Cuba encontrará el éxito si aumenta su cooperación con otras naciones”, subrayó. Este camino de cooperación está abierto, destacó, para países como Irán, “que hasta este momento continúa utilizando a aliados violentos para avanzar sus intereses” y Rusia, que ha sido sancionada tras la anexión de Crimea, no “por un deseo de retornar a la Guerra Fría” sino porque “la soberanía y la integridad territorial de una nación (Ucrania) fue flagrantemente violada”.

Barack Obama llamó a la resolución de estos y otros conflictos dentro del sistema internacional y a través de la diplomacia, una convicción que no todos, incluso dentro de EEUU comparten, aunque advirtió que no se disculpaba por usar la fuerza contra el terrorismo del Estado Islámico. “Vemos que se plantea un argumento de que la única fuerza que importa para los Estados Unidos son las palabras belicosas o las muestras de fuerza militar, que la cooperación y la diplomacia no funcionarán”, señaló el Presidente de EE UU, y a continuación expresó su convicción de que “no importa cuán poderosa es nuestra fuerza militar, cuán fuerte nuestra economía, nosotros entendemos que Estados Unidos no puede resolver solo los problemas del mundo”.

Obama reconoció que la democracia en EEUU no era perfecta —disfuncional en ocasiones— pero que esa “constante lucha para extender los derechos de más personas de nuestro pueblo, de dar voz a más gente, es lo que nos ha permitido convertirnos en la nación más poderosa del mundo”.

Detener el cambio climático
Al inicio de la sesión de la primera jornada de la septuagésima sesión de la Asamblea General, Ban Ki-Moon, secretario general de la ONU, reiteró el llamado a detener el cambio climático con límites a emisiones de carbón más ambiciosas. También pidió mayor apoyo humanitario a los desplazados por los conflictos armados en el Medio Oriente y África pues los recursos aún son insuficientes. La crisis de refugiados fue un tema recurrente en la sesión. La presidenta brasileña Dilma Rousseff dedicó gran parte de su discurso a llamar a la solidaridad hacia los refugiados. Dijo que Brasil tiene “los brazos abiertos para dar la bienvenida a los refugiados, somos un país multiétnico”, subrayó. La presidenta brasileña defendió la creación de un estado palestino, la necesidad de reformar la estructura de la ONU y del Consejo de Seguridad. Asimismo, saludó el proceso de restauración de relaciones entre Estados Unidos y Cuba así como el acuerdo nuclear alcanzado con Irán.

 

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