De la luz a las tinieblas: la reforma del aborto deteriora la imagen de España en Europa

Simone Veil, en 1974, en la tribuna de la Asamblea Nacional
Simone Veil, en 1974, en la tribuna de la Asamblea Nacional.

Debate en el Parlamento Europeo sobre la Declaración de la Comisión acerca de la no discriminación en salud sexual: la derecha radical fanfarronea y el centro-derecha se oculta. Bad news.

De la luz a las tinieblas: la reforma del aborto deteriora la imagen de España en Europa

El debate en el Parlamento Europeo sobre la Declaración de la Comisión acerca de la no discriminación en materia de salud sexual y reproductiva es un buen retrato de la situación política actual europea: la derecha radical fanfarronea y el centro-derecha se oculta. Bad news.

 

La derecha radical fanfarronea y el centro-derecha se oculta, pregúntenselo a la eurodiputada socialdemócrata lusa Edite Estrela, ponente del Informe sobre salud sexual y reproductiva y derechos afines, quien vivió en primera persona la insólita experiencia de ver como, el pasado 18 de septiembre, por una amplia mayoría (17 votos a favor y 7 en contra), se aprobaba este papel en la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género, y, el 22 de octubre, en el Pleno de la Eurocámara, se suspendía el debate sobre el mismo y se devolvía a la Comisión parece ser que por presiones de grupos de extrema derecha. Incluso, ayer, un eurodiputado polaco del grupo Conservadores y Reformistas pidió la palabra únicamente para decir a Estrela que su informe le parecía “asqueroso”.

Como yo confío en la sensatez de la mayoría de las personas, estoy segura de que coincidirán conmigo en que esta enfermedad que estamos no incubando sino ya padeciendo en España como en el resto de Europa debe combatirse.

Reconozco que me entró un poco de melancolía al escuchar este debate en el Parlamento Europeo. Hace unos años no hubiese creído que a mi generación le tocaría luchar por no retroceder posiciones en la carrera de fondo de la igualdad entre hombres y mujeres.

Recordaba, mientras atendía a los europarlamentarios oradores, a una europea admirable, Simone Veil. La adolescente Simone Veil, quien permaneció casi un año junto a sus hermanas en el campo de concentración de Auschwitz, en donde murió de tifus su madre, y a quien los nazis mataron también a padre y hermano… Simone Veil, ministra de la República Francesa, en el Gobierno de Giscard primero y de Balladur después... Simone Veil, primera mujer Presidenta del Parlamento Europeo, de 1979 a 1983, justo después de las primeras elecciones directas. Simone Veil, en 2011, anciana emocionada con motivo de la inauguración de la plaza que lleva su nombre en la sede de Bruselas…

Ayer, Elisabeth Morin-Chartier, eurodiputada de su mismo partido, la UMP (el partido grande del centro-derecha en Francia), visiblemente “indignada” por el tono montaraz de demasiadas intervenciones, apelaba al legado de Veil, de la Ministra de Sanidad de Giscard que supo ver y defender con valentía y brillantez en la Asamblea Nacional en 1974 que el aborto debía ser despenalizado en Francia para que dejase de practicase en condiciones de riesgo para la salud y la vida misma de las mujeres embarazadas con menos recursos. No sé si ustedes se acuerdan; pero, a esta Señora, nosotros, le dimos en 2005, con mucho merecimiento, el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional, por la defensa de la libertad, la dignidad de la persona, los derechos humanos y el papel de la mujer en la sociedad moderna.

Como el tiempo es oro y ustedes inteligentes, voy a resumirles en pocas líneas lo que, con motivo de la reforma del aborto en España, pasó ayer en “Europa”:

Movimiento primero: la Comisión tira de las orejas al gobierno español, de su mismo partido europeo

 

La Comisión considera que la reforma el aborto que se plantea en España afecta a la igualdad de trato entre personas y es discriminatoria.

La Comisión Europea, presidida por Durao Barroso (Partido Popular Europeo, PPE), lleva al Parlamento Europeo (con amplia mayoría del PPE), una Declaración sobre la no discriminación en materia de salud sexual y reproductiva, competencia de la Comisaria de Justicia, Viviane Reding (PPE), mano derecha de Barroso y uno de los rostros que el PPE baraja para sucederle.

Mandan a Estrasburgo al comisario estonio Kallas (para evitar exponer a Reding), quien lee un papel con la posición de la institución “guardiana de los Tratados”: no tenemos competencias en materia de sanidad; pero, el anteproyecto del gobierno español afecta a la igualdad entre hombres y mujeres así como a la igualdad de acceso a la sanidad menoscabando los derechos de las mujeres embarazadas con menos recursos económicos, y debemos recordar que dentro de la Unión Europea se está obligado a trabajar en sentido contrario: para garantizar la igualdad.  

Movimiento segundo: daño a la imagen de España

 

En la hora de apasionado debate en Estrasburgo sobre el aborto en España, se evidenció el gran descontento de los eurodiputados pertenecientes a todos los partidos europeos de la izquierda al centro-derecha con el intento del gobierno español de dar marcha atrás en la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Se llegaron a escuchar afirmaciones como que ésta no es la España con la que negociamos la adhesión en los años 80.

Buena actuación de los diputados españoles, a excepción de los del partido del gobierno. Destacable la intervención de María Muñiz de Urquiza fijando la posición socialdemócrata. También, la de Izaskun Bilbao Barandica, del PNV (grupo liberal), a quien Vidal-Quadras levantó una “tarjeta azul”. Bien, igualmente, y muy aplaudido, Raül Romeva (ICV, grupo verde). Se evidenció que algunos deberían hacerse ver a quién llevan en las listas al Parlamento Europeo, y no me refiero a Vidal-Quadras. Papelón de algunas diputadas leyendo el mismo papel sobre el principio de subsidiariedad, que no aplica, y el derecho a la vida, fuera de contexto.

Un buen resumen: las afirmaciones de dos eurodiputados que tomaron la palabra en los últimos turnos: “Hay que ir de las tinieblas a la luz; no, como hace España, de la luz a las tinieblas”, frase de la socialdemócrata sueca Anna Hedh / “Viva España”, dijo en español el croata Davor Stier, del grupo popular, por parte del cual no habló ningún diputado cristianodemócrata alemán ni de ningún otro partido estatal “importante”, con la excepción de la francesa de la UMP Morin-Chartier, quien, ni más ni menos, como hemos adelantado, lo hizo “solo” para llamar al orden.

Final: en Europa, ya tenemos un serio problema con la derecha radical

 

Se produjo un número desproporcionado de intervenciones de miembros de los dos grupos euroescépticos (Conservadores y Reformistas, y Europa de la Libertad y de la Democracia), hombres hablando alegremente de los derechos de la mujer, como en los viejos tiempos; y sobre todo apelando al principio de subsidiariedad, porque, en su opinión, argumentaban sin pudor, se puede querer ser miembro de la Unión Europea y no desear tener una sociedad avanzada.

Muchas cuestiones de orden. Mucho molestaban a algunos los affiches del color púrpura de la liberación femenina.

A ver cómo salimos de esta…

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