Los franceses están asistiendo a imágenes terribles, imágenes de guerra

Francia, centro de todas las miradas.
Francia, centro de todas las miradas.

"Creo que Valls tenía razón en sus declaraciones de este viernes: estamos en guerra. De lo contrario, ¿cómo explicar lo que está ocurriendo en Francia…?", se plantea esta autora. 

Los franceses están asistiendo a imágenes terribles, imágenes de guerra

"Creo que Valls tenía razón en sus declaraciones de este viernes: estamos en guerra. De lo contrario, ¿cómo explicar lo que está ocurriendo en Francia…?", se plantea esta autora. 

Desde luego esa es la impresión que hemos tenido los que vivimos en este país, símbolo de la igualdad, la libertad y la fraternidad. Ninguno de estos tres valores han podido resistir a tres días de terror y auténtico acoso a una ciudad, paradógicamente conocida como la ciudad de la luz.

Los franceses han asistido a imagenes terribles, imagenes de guerra: niños encerrados en sus colegios por la policía, como medida de precaución; todas las salidas de actividades escolares previstas, anuladas; el metro y el cinturón de París, tanto de entrada como de salida, cerrados al tráfico; noventa mil agentes especializados, encapuchados y armados de pies a cabeza, tomando el extrarradio, el barrio de la Puerta de Vincennes y los alrededores de Dammartin; helicópteros sobrevolando el cielo de París de forma constante; todo un pueblo, o un barrio de esta ciudad, encerrados en sus casas con las ventanas cerradas, bajo la orden de no moverse de ellas; gente en los coches por la autopista escuchando la radio con lágrimas en los ojos; mis compañeros de curso en la facultad quedándose en clase durante el recreo, para seguir la actualidad en sus teléfonos móviles... En definitiva, rostros de tristeza y de preocupación por todas partes... Rostros que reflejan sentimientos de incomprensión, de incredulidad, de preocupación, pero sobre todo: de miedo... 

A los doce asesinados y diez heridos graves del miércoles en el ataque al periódico de Charlie Hebdo, le tenemos desgraciadamente que añadir más nombres…

El jueves por la mañana, a manos de otro radical (compañero de los hermanos Kouachi, los dos asesinos del periódico), la joven Clarissa, la policía martiniqueña de veintiséis años muerta en su último día de prácticas…, su compañero, también policía municipal, se debate entre la vida y la muerte...

El viernes, el mismo asesino de Clarissa, entraba en un supermercado de comida especializada para la gente de religión judía y, con la misma sangre fría que sus amigos hace dos días, disparaba y asesinaba a tres personas. Depués mantenía retenidas a una veintena de personas durante un largo e insoportable día de secuestro colectivo...

Las brigadas especializadas de la policía han asaltado simultáneamente la imprenta del pueblo   de Dammian, dónde los hermanos Kouachi tenían secuestrado a un rehén desde la mañana del viernes, y también han entrado en el supermercado judío de la Puerta de Vincennes. Además de la muerte de los tres asesinos las informaciones de la radio y la televisión acaban de comunicar que un policía está herido y que cuatro de los rehenes del supermercado se encuentran entre la vida y la muerte…

Me equivoqué en mi anterior artículo…, creo que Valls tenía razón en sus declaraciones: estamos en guerra. De lo contrario... ¿cómo explicar lo que está ocurriendo?

Los franceses están asistiendo a imágenes terribles, imágenes de guerra
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