El virus del jabón

El futuro podría ser insoportable.
Superhéroes.
Ahora que los gobiernos aseguran habernos concedido libertades, pongámoslos a prueba.

Lavarse las manos es un hábito milenario, hace siglos que la Humanidad fabrica jabones como otro de sus valores morales: la higiene, el recato, una expresión de civismo. Las autoridades sanitarias nos lo han vuelto a aconsejar, y de ello se hizo eco el poder.

¿Ustedes recuerdan la polémica por el germen del antes conocido por coronavirus? ¿Han llegado a saber, en tiempos pasados, de la amenaza por guerra bacteriológica? ¿Son conscientes de que el Estado invierte en presupuestos para la investigación militar? ¿Alguna sociedad democrática votó por la guerra?

La pérdida de valores morales, en esta confusión del progreso, podría tener efectos devastadores en todas y cada una de las civilizaciones vigentes en el planeta: durante los tiempos de pandemia, la Organización de las Naciones Unidas dejó hacer a lo más fascista de la autoridad, cuyas medidas de contención contradijeron a los Derechos Humanos.

Cuando se protestaba por la globalización, ahora vemos que el intercambio y la paz mundial es crucial para contar con sociedades diversas y tolerantes.

Por otra parte, cuando los legisladores cometen corrupción, la ruindad se cierne en el país de míseros aprovechados que emulan esos modos en la resignación de tener la suerte con el mínimo esfuerzo.

En cada contexto del sistema en que vivimos, el vacío moral es llenado con oportunismo y avaricia, cuando el orgulloso trabajador asegura no tener tiempo para el consumo de cultura.

Pues bien, en una sociedad iletrada que obedece a los dictados del poder, el caos asoma. Ahora que los gobiernos aseguran habernos concedido libertades, pongámoslos a prueba: desde que la ciudadanía controle y participe de la política, hasta un urgente criterio ético en cada uno de los escenarios del sistema laboral. Es decir, que la población de un país debe formarse en las artes y la cultura -sea cual sea su empleo- en pos de enriquecer su conciencia sobre graves delitos del Estado.

Los científicos sabrían crear virus mortales tales que se nutriesen de jabón, las experimentaciones podrían envenenar nuestro agua, a los reyes del mundo se les podría antojar arrojar bombas sobre indefensos pobres insurrectos...

La Ética debe ser inculcada y generalizada como parte de nuestro comportamiento en la vida, en la convivencia, a la cual solo la cultura da sentido. De modo que todo individuo debe lucir educación en sus actos responsables. @mundiario 



   

Comentarios