Dior y Janis: Una buena ocasión para hablar de aquella rebelde de Woodstock

Miss Dior 2015.
Miss Dior 2015.

En el anuncio de Miss Dior 2015 no han podido elegir mejor voz. Es imposible mantenerse indiferente cuando Janis Joplin canta “Piece of my heart” y dice: “Toma otro pedazo de mi corazón y rómpelo”

Dior y Janis: Una buena ocasión para hablar de aquella rebelde de Woodstock

Janis Joplin era una tejana pecosa y rebelde, y creció en un pueblo de la América profunda donde su “forma de ser diferente” era un peso difícilmente soportable. Si se hubiera inventado el término, diríamos que sufrió “bullying” en el colegio, y si a esto le sumamos que sus padres hubieran preferido ver crecer a una dulce niña y que en el pueblo la consideraban “rarita” porque se relacionaba con la población negra, podemos sacar la conclusión de que Janis creció rodeada de incomprensión y de que las carencias afectivas en su niñez y adolescencia fueron importantes.

Pero Janis era Janis, y cantaba, y empezó desde muy joven a frecuentar tabernas y blues, y también empezó desde muy joven su adicción al alcohol. Y seguía siendo Janis y su voz de estruendo de vidrios rotos y su personalidad de chica fuerte/frágil, buscando la libertad, le llevó a la compañía de jóvenes beatnicks. Pronto llamó a la puerta de la heroína.

Los altibajos que sufrió Janis en su corta pero intensa vida, los marcaron también sus relaciones afectivas. Janis era una bomba palpitante, pero la chica pecosa de cara aniñada, la chica insegura y frágil de Texas se crecía en los escenarios, con su expresión sincera y su libre creatividad. Su voz ascendía desde las profundidades, desesperanzada, nunca he oído a nadie rasgar el velo de los sentimientos con la garganta y volver a la calma. Desde el paroxismo a la calma, al down vibrante más sentido y terrible.

Y Janis seguía siendo Janis con sus altos y bajos emocionales, con su cara de niña desvalida y su sentimiento profundo. Y en aquellos años de música y flores, de filosofía beatnick, de Keruac, carretera y libertad, ocurrió que Janis actuó en Woodstock, y  la audiencia pacífica y con flores en el pelo, quedó sacudida por una voz como de rayo. Poco más de un año más tarde, Janis quería celebrar sus éxitos del verano, había hecho una gira estupenda, con Buddy Guy, con The Band, estaba eufórica y contenta, la chica de Texas en pleno éxito. Esta vez no salió adelante, aquel cuatro de octubre la heroína y el alcohol hicieron su efecto mortífero y no había nadie allí para ayudarla. 18 horas después se encontró muerta a Janis Joplin, en pleno éxito de su carrera.

Renace con fuerza la voz de Janis Joplin en el anuncio de “Miss Dior”. Partiendo de imágenes de un nostálgico blanco y negro, Nathalie Portman, bellísima, huye de convencionalismos, de ataduras, se desprende de su vestido blanco para volar libre hacia los colores del atardecer.

Janis canta: “Voy a demostrarte que una mujer puede ser muy dura, toma otro pedazo de mi corazón y… rómpelo”

Dior y Janis: Una buena ocasión para hablar de aquella rebelde de Woodstock
Comentarios