David Cameron impulsará la máxima devolución de competencias a Escocia

David Cameron. / Twitter
David Cameron. / Twitter

Las elecciones al Parlamento británico dejaron dos ganadores indiscutibles: David Cameron, que obtuvo una amplia mayoría absoluta, y los nacionalistas escoceses del SNP.

David Cameron impulsará la máxima devolución de competencias a Escocia

Las elecciones al Parlamento británico de Westminster dejaron dos ganadores indiscutibles: David Cameron, que obtuvo una amplia mayoría absoluta (331 s/650 MPs) con menos del 37% de los votos y los nacionalistas escoceses del SNP, que obtuvieron en su país 56 de los 59 escaños con un 54% de votos.

David Cameron podrá gestionar su agenda sin obstáculos.Pero en su lucha por ese estrecho margen (pensemos que los laboristas obtuvieron sólo 228 escaños con un 30,4% de votos) neutralizó a los euroescépticos del UKIP (12,6% de votos y sólo un MP, debido a las injustas paradojas del sistema mayoritario) con su promesa de convocatoria de un referéndum para que los británicos puedan decidir respecto a su continuidad en la Unión Europea. Y tendrá que cumplir su promesa, como el antiguo first minister escocés, Alex Salmond, tuvo que cumplir la suya de pactar con Cameron la convocatoria del pasado referéndum escocés de septiembre 2014. Nigel Farage, aún líder del UKIP por haber rechazado su partido su dimisión, mantiene más de tres millones de votos  que podrían incrementarse si Cameron duda en cumplir su solemne ofrecimiento.

Cameron también tendrá que cumplir las promesas de septiembre 2014, cuando aseguró, junto con los hoy dimisionarios líderes laborista y lib dem, Ed Miliband y Nick Clegg, un sustancial incremento del autogobierno escocés si triunfaba el “NO” en el plebiscito del 18-S. Para ello acaba de visitar en su despacho oficial a la nacionalista Nicola Stugeon, first minister escocesa, en un claro gesto de respeto al autogobierno escocés poco común en los usuarios del Palacio de la Moncloa. El  prime minister tory prometió “la mayor devolución de competencias y de instrumentos de financiación nunca vista en el mundo”. 

Diferencias con el Reino Unido

Indudablemente, el modo en el que Cameron cumple sus promesas resulta chocante en el Estado español, donde Rajoy responde a la pulsión nacional periférica y, singularmente, catalana aprobando leyes como las de unidad de mercado, modernización del sistema educativo, racionalización de gobiernos locales o incluso la que eleva la fiesta taurina a dudoso patrimonio cultural estatal para limitar el alcance del autogobierno territorial, especialmente el de las naciones históricas (Galicia, Catalunya y Euskadi).

 En 2017 o, quizás, en 2016 Cameron convocará un referéndum sobre la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea, cumpliendo su promesa electoral.Y la first minister  Nicola Stugeon, arropada por la mayoría absoluta del Parlamento de Holyrood y por 56 de los 59 MP que elige Escocia en Westminster (minoría que constituirá la tercera fuerza política en el Parlamento británico y que dirigirá el antiguo líder nacionalista Alex Salmond), podría aprovechar la especial circunstancia para exigir un nuevo referéndum de independencia, que resultaría totalmente exitoso para la suerte de la secesión. El rechazo de Cameron exigiría, en contrapartida, una segunda “devolution” (tercera desde 1997) que llevaría los límites del autogobierno escocés hasta la “devolution plus” (pleno autogobierno salvo diplomacia, defensa y moneda). El objetivo que realmente constituía el principal objetivo estratégico de los nacionalistas de Salmond y Stugeon cuando obtuvieron la mayoría absoluta en las elecciones al Parlamento de Holyrood en 2012, aunque hoy a millones les sabrá a poco.

Londres monopoliza Inglaterra y el Reino Unido

Detrás quedan muchas cosas. La liquidación de los laboristas y lib dem escoceses, si, pero también una deriva, acusada en los últimos 15-20 años, del Reino Unido hacia un espacio económico hegemónico fuertemente anclado en el SE inglés que incluso tiende a despreciar territorios como Yorkshire y las Midlands cada vez más anecdótic¡os en cuanto a su peso respecto a un  Great London que constituye una de las principales capitales financieras del mundo y que parece sentirse desvinculada, cada vez más, no sólo de la suerte de Gales, Escocia o Irlanda, sino de grandes áreas del norte y centro de la propia Inglaterra.

David Cameron impulsará la máxima devolución de competencias a Escocia
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