Un corralito en un país europeo que comparte la moneda de Alemania

'The Economist' vio así en su portada a Angela Merkel / The Economist
'The Economist' vio así en su portada a Angela Merkel / The Economist

Alemania debería recordar que en el Tratado de Londres de 1954 se le condonó la mitad de su deuda, y que gracias a ello emprendió su recuperación, hasta ser hoy la primera potencia europea.

Un corralito en un país europeo que comparte la moneda de Alemania

Alemania debería recordar que en el Tratado de Londres de 1954 se le condonó la mitad de su deuda, y que gracias a ello emprendió su recuperación, hasta ser hoy la primera potencia europea.

La situación de Grecia está al borde del abismo. Un país que comparte la moneda con Alemania -y con España- tiene un corralito, como sucedía hace años en algunos países de América Latina y como ya pasó en el pequeño Chipre. Puestos a recordar, Alemania debería tener presente que en el Tratado de Londres de 1954 se le condonó la mitad de su deuda, y que gracias a eso pudo emprender su recuperación, hasta ser hoy la primera potencia económica de Europa.

Con independencia de los errores de sus gobernantes de ahora y de antes, Grecia no tiene capacidad de devolver toda su deuda pero sí una parte, si al mismo tiempo desarrolla su economía y moderniza su sistema fiscal para poder recaudar más y mejor. Precisa en cualquier caso la ayuda de sus socios, a riesgo de convertirse en un país paria en el corazón de Europa y en la cuna de la democracia y de toda una civilización.

La vida demuestra que sólo los poderosos pueden ser generosos

 

La Eurozona tiene capacidad de sobra para resolver el problema de Grecia. Otra cosa es que si lo hace ahora otros países que soportaron severos ajustes, como Portugal o España, sin ir más lejos, se sientan agraviados. Sea como sea, sólo los poderosos pueden ser generosos.

¿Conclusión? La decisión debe ser política, no solo para Grecia sino para la Eurozona. La unión monetaria seguirá siendo inestable mientras no sea completada por la unión bancaria, fiscal y económica. Es evidente que el euro exige una política monetaria común pero también una política fiscal. Hablemos claro: en Europa hace falta una unión política. Nada de lo que pasa en Grecia hubiera sido posible en un Estado de EE UU. @J_L_Gomez

Un corralito en un país europeo que comparte la moneda de Alemania
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