El conductor del tren hablaba por teléfono con Renfe a su paso por la curva

Vista de la zona donde descarriló un tren en Santiago.
Vista de la zona donde descarriló el tren en Santiago, minutos después de producirse.

La caja negra confirma que el tren Alvia circulaba a 192 kilómetros por hora antes de descarrilar y que el maquinista recibía indicaciones para cuando llegase a Ferrol.

El conductor del tren hablaba por teléfono con Renfe a su paso por la curva

La caja negra del tren Alvia de Renfe confirma que el convoy circulaba a 192 kilómetros por hora antes del descarrilamiento y que el conductor estaba recibiendo indicaciones sobre lo que tenía que hacer al llegar a Ferrol, procedente de Madrid. Incluso estaba consultando un plano o algún documento similar en papel. El tren Alvia descarrilló a 153 kilómetros por hora, tras frenar "segundos antes del accidente", según detalló el Tribunal Superior de Galicia, que cita los registros. El tren siniestrado llevaba dos cajas negras con una memoria a prueba de fuertes impactos.

El conductor del tren, José Garzón, que descarriló el miércoles pasado en Santiago mantenía, pues, una conversación en el momento del accidente con un miembro del personal de Renfe, "que parece ser un controlador", según ha informado también el Tribunal Superior de Justicia de Galicia.

El maquinista quedó el pasado domingo en libertad condicional tras ser acusado de 79 cargos de homicidio "por imprudencia" profesional y varios más por causar lesiones. El juez le suspendió su licencia de conductor durante seis meses y deberá comparecer cada semana ante el juzgado. También le fue retirado el pasaporte para evitar que salga de España.

El conductor del tren hablaba por teléfono con Renfe a su paso por la curva
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