La Casa Blanca y Teherán responden al desafío de los republicanos a Obama

Barack Obama, desafiado por el Partido Republicano y por Israel en sus negociaciones con Irán.
Barack Obama, desafiado por el Partido Republicano y por Israel en sus negociaciones con Irán.

Medio centenar de senadores emitieron una carta avisando a Irán de que revocarán cualquier acuerdo firmado por Obama sobre el programa nuclear. La Casa Blanca y Teherán responden al desafío.

La Casa Blanca y Teherán responden al desafío de los republicanos a Obama

Medio centenar de senadores emitieron una carta avisando a Irán de que revocarán cualquier acuerdo firmado por Obama sobre el programa nuclear. La Casa Blanca y Teherán responden al desafío.

El 9 de marzo, 47 senadores del Partido Republicano difundieron una Carta Abierta a los líderes de la República Islámica de Irán, para advertirles de que no ratificarán un eventual acuerdo nuclear firmado por el presidente Barack Obama, en un inusitado desafío a la autoridad de la Casa Blanca para llevar adelante sus funciones en materia de política exterior.

En un tono condescendiente y desde un presunto pedestal occidental, la misiva comienza explicándoles a los funcionarios de Irán, nación que tiene algunos milenios de relaciones diplomáticas, "porque tal vez no comprenden cabalmente nuestro sistema constitucional".

El punto que los republicanos remarcan es que mientras el Poder Ejecutivo realiza las negociaciones con otros países, es el Congreso el que debe ratificarlo. El GOP (Grand Old Party, como llaman al PR) actualmente tiene mayoría en ambas cámaras.

También le "explican" a los iraníes que los presidentes en Estados Unidos tienen un máximo de dos períodos de cuatro años y que Obama deberá dejar el Salón Oval en enero de 2017. Entonces una vez que les avisaron a los diplomáticos iraníes la novedad de la finitud del mandato de Obama, rematan la misiva avisando de que esto significa que "consideraremos todo acuerdo sobre vuestro programas de armamento nuclear que no sea aprobado por el Congreso como nada más que un acuerdo ejecutivo entre el Presidente Barack Obama y el Ayatollah Khamenei". Y agrega:

"El próximo presidente puede revocar ese acuerdo ejecutivo con el golpe de un bolígrafo y el futuro Congreso puede modificar los términos del mismo en cualquier momento."

Entre los firmantes hay tres aspirantes a la Casa Blanca: Marco Rubio, Ted Cruz y Rand Paul.

Cabe destacar que Irán afirma no estar desarrollando ningún plan nuclear con fines militares. Algo que hasta el momento, los inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica no pudieron desmentir.

El canciller iraní Javad Zarif se pronunció casi de inmediato: "Destaco un punto importante para los autores (de la carta) y es que el mundo no le pertenece a Estados Unidos y que las relaciones entre Estados están gobernados por el derecho internacional y no por las leyes internas estadounidenses. Los autores no deben entender en realidad el derecho internacional". De hecho, hay una serie de puntos no difundidos por el mainstream-media y que los Republicanos (y Demócratas) parecen desconocer:

  1. La máxima autoridad iraní, el Ayatollah Alí Khamenei, emitió una fatwa (pronunciamiento de orden legal) en 2003, prohibiendo la adquisición, desarrollo y uso de armamento nuclear. La misma fue reproducida oficialmente por la presidencia iraní en 2005.
  2. Irán es firmante del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNPN), acuerdo del que no forman parte ni Estados Unidos ni Israel.
  3. De hecho, Irán es un prolífico auspiciante del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares.
  4. El padre de la Revolución Islámica de 1979, el Ayatollah Ruhollah Khomeini, prohibió expresamente el uso de armas químicas. Durante la guerra Irak-Irán (1980-1988), Saddam Hussein fue provisto de armamento químico por los Estados Unidos, y lo utilizó en el campo de batalla. Militares iraníes le pidieron a Khomeini autorización para una retaliación similar, pero recibieron un rotundo rechazo.

Pensar que estos cuatro argumentos sean inalterables sería tal vez una ingenuidad, pero sin duda son cuatro elementos puestos sobre la mesa que no todos los interesados pueden exhibir. Israel no sólo no firmó ningún acuerdo internacional, sino que oficialmente niega tener siquiera una bomba nuclear, cuando desertores del Mossad e investigadores especializados hablan de un temible arsenal de cientos de ojivas nucleares.

La ofensiva republicana se produce en el medio de las negociaciones entre Irán y el G5+1 (Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido, Francia + Alemania) que deben alcanzar un acuerdo provisorio en este mes de marzo, para pasar a uno definitivo en junio.

El canciller iraní, Javad Zarif, también rechazó la ofensiva diplomática de los legisladores republicanos como "una carta que no tiene valor legal y que es mayormente una táctica de propaganda", según un comunicado difundido por su oficina y publicada en la página web del ministerio.

Zarif agregó: 

"Es muy interesante que mientras las negociaciones aún están en desarrollo y mientras no se alcanzó un acuerdo, algunos grupos de presión política tienen tanto miedo de la perspectiva de un acuerdo que echan mano a métodos no convencionales y sin precedentes en la historia de la diplomacia."

"Es algo irónico ver que algunos miembros del Congreso quieran hacer frente común con la línea dura en Irán. Es una coalición poco habitual", dijo Obama ante un grupo de periodistas al comienzo de su reunión con el presidente del Consejo Europeo, el polaco Donald Tusk.

"El Congreso no tiene el derecho de modificar un eventual acuerdo nuclear con Irán, porque éste no será legalmente vinculante", sino un pacto entre poderes ejecutivos, afirmó el secretario de Estado, John Kerry.

"Que en medio de una negociación, (los senadores) se arroguen el derecho de escribir a los líderes de Irán y decirles que les van a dar una lección constitucional, que por cierto era completamente incorrecta, es bastante chocante", declaró Kerry en una audiencia en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, que recordó que de prosperar el acuerdo, el mismo tendrá el respaldo de todos los miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y Alemania.

Israel y las potencias occidentales acusan a Irán desde hace una década, de esconder un desarrollo militar detrás de su plan energético nuclear, algo desmentido una y otra vez por Teherán, que sufre las sanciones comerciales, económicas y políticas, que significan un duro golpe a su economía.

En Washington nadie desconoce que la ofensiva de los senadores se produce una semana después de que la misma bancada republicana prestara la Cámara Alta al premier israelí Benjamin Netanyahu para que se exprese en el corazón del poder político en Washington para acusar a Irán y desafiar al presidente de los Estados Unidos en su propio país.

The Letter Senate Republicans Addressed to the leaders of the Islamic Republic of Iran 

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