El BNG transitará entre la nostalgia del pasado y el miedo al futuro

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Los partidos políticos llegan a septiembre tras madurar estilos de juego y tácticas para una competición marcada por el referéndum soberanista, la corrupción y el “efecto Podemos”.

El BNG transitará entre la nostalgia del pasado y el miedo al futuro

Los partidos políticos llegan a septiembre tras madurar estilos de juego y tácticas para una competición marcada por el referéndum soberanista, la corrupción y el “efecto Podemos”.

Si agosto es un mes tranquilo no es por ser el mes tradicional de vacaciones. Es tranquilo porque el ruido diario de la política y el fútbol desciende unos cuantos decibelios. Hay días en los que puedes silbar como Harry Morgan y esperar a que Lauren Bacall aparezca tras la puerta pero lo más probable es que la que irrumpa en tu habitación sea la pandilla de Sálvame con un megáfono… Agosto se acaba, amigo. Llega septiembre. Llega el curso político, el colegio, el referéndum y los debates de actualidad en la televisión. Vuelven Ronaldo y Pablo Iglesias. Y también traen un megáfono…

Equipos y estrategias

Las elecciones municipales de mayo están a la vuelta de la esquina y no va a haber tregua. Mientras tú silbabas este verano ellos sudaban preparándose en el gimnasio. La liga 2014/15 va a ser intensa: partidos duros cada semana (con debates y agrias polémicas en televisión de tres o cuatro días de recorrido), otras competiciones exigentes (crisis económica, referéndum catalán, datos de paro…), un posible cambio de reglas (elección directa de alcaldes) y un desenlace final con resultado incierto.

  • > El Partido Popular parte como favorito en todas las competiciones. La teoría dice que el ascenso de Podemos no le afecta negativamente ya que fragmenta más a la izquierda pero en la práctica hemos visto ciertas dosis de nerviosismo y desconcierto en la formación de Rajoy. Es probable que este mes el equipo técnico haya estado madurando qué estrategia utilizar en esta nueva temporada: ¿combate directo y ataque como Esperanza Aguirre o centrarse en su juego e ignorar a la formación de Pablo Iglesias? Apuesto por la segunda. El PP y el PSOE han dominado la competición año tras año. El nivel de exigencia es alto y cualquier lesión a mitad de temporada (procesos judiciales, corrupción) puede pasar factura cuando se dispute el título en mayo.
  • > El Partido Socialista ha cambiado de entrenador. Muda la veteranía y el conocimiento de la liga de Rubalcaba por la energía y la juventud de Pedro Sánchez. El nuevo míster no tiene mucha experiencia en Primera división y podría cometer algún error inesperado. Además, se hace cargo del equipo en un momento muy complicado y durante la temporada (parece que en octubre) el equipo tendrá que acudir al mercado de fichajes de las primarias y elegir candidatos para las municipales. Los socialistas temen ser fagocitados por Podemos. La caída de unos coincide con el ascenso de los otros y ya nadie descarta el “sorpasso”. En las elecciones municipales de 2011 el PSOE obtuvo el 27,8% de los votos (6.275.314 sufragios). En las últimas europeas perdió 2.678.990 votos respecto a esos comicios del 2011.
  • > Podemos es el equipo de moda. Han conseguido aglutinar el descontento de los aficionados con un juego vistoso y populista. Para ellos, la estrategia es lo más importante. Su estilo es nuevo, sencillo y atractivo. Toquetean el balón en horario televisivo de máxima audiencia pero no dudan en imponer su ritmo agresivo a los demás equipos (los marcos conceptuales de los que habla Lakoff). Cuando se habla de “casta”, “nueva política”, “nosotros los demócratas”, “régimen del 78”…  todos los hinchas conocen la visión de la sociedad que se desprende de esos términos. Son conceptos cargados de significado que ayudan a los votantes a “comprender” el mundo, que remiten a una visión estigmatizada de los grandes partidos y cuyo fin es la superación del bipartidismo. Podemos será el agitador-animador de esta temporada. El último barómetro del CIS de julio establece que la formación continúa en plena forma y que hoy obtendría un 15,3% de los votos (casi el doble de los apoyos que obtuvo en las elecciones europeas). Falta por saber cómo responderá el equipo a nivel estructural y ante determinadas situaciones: la formación de la cantera (delegaciones locales) y la escasa penetración en ayuntamientos pequeños de ámbito rural.
  • > IU, UPyD y los nacionalistas también están pendientes de la revelación de la temporada. Izquierda Unida ha introducido cambios para imitar el modelo de juego de Podemos. Espera que eso le ayude a ganar partidos. Tampoco goza de mucho presupuesto y explora nuevas vías deportivas para crecer. UPyD comparte esa limitación y esta pretemporada ha estudiado integrar la cantera catalana de Ciutadans en su equipo. Con ese refuerzo la formación de Rosa Díaz daría un salto cualitativo y podría luchar por objetivos más ambiciosos. CiU suele terminar la liga en la parte noble de la clasificación. Este año están centrados en el referéndum soberanista y parece que la temporada puede ser de transición… El PNV seguirá emulando el aguerrido y fiable juego alemán con el que gana los partidos de casa (“al tercer bostezo, gol de Alemania”, decía Valdano). Por último, el BNG transitará entre la nostalgia del pasado y el miedo al futuro. Este año teme que sus hinchas queden hipnotizados con el novedoso juego de Podemos. Sus directivos siguen debatiendo si amplían su estadio o no…

 

El BNG transitará entre la nostalgia del pasado y el miedo al futuro
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