Aunque el amor cuasi perfecto exista, no quiere decir que vaya a perdurar en el tiempo

Cupido.
Cupido.

La psicología postula que existen siete tipos de amor y, contra la creencia popular, no es el amor romántico el más completo de ellos, ya que adolece de un ingrediente fundamental.

Aunque el amor cuasi perfecto exista, no quiere decir que vaya a perdurar en el tiempo

La psicología postula que existen siete tipos de amor y, contra la creencia popular, no es el amor romántico el más completo de ellos, ya que adolece de un ingrediente fundamental. Es el amor consumado el que engloba los tres componentes del amor y sería el ideal al que todos debieran aspirar. Algunos lo logran y, aunque este amor cuasi perfecto exista, no quiere decir que vaya a perdurar en el tiempo.

"El misterio del amor es más profundo que el misterio de la muerte". Oscar Wilde
“Unos matan su amor cuando son jóvenes y otros cuando son viejos; unos lo ahogan con manos de lujuria, otros con manos de oro... Unos aman muy poco, otros demasiado, algunos venden y otros compran; unos dan muerte con muchas lágrimas y otros sin un suspiro.” Oscar Wilde
"El amor debe ser reinventado para defenderlo.  El amor debe reafirmar su valor de ruptura, su valor de casi locura, su valor revolucionario como nunca lo hizo antes. No hay que dejar que el amor sea domesticado" Alain Badiou

 

Por Iria Meléndez (Neuropsicóloga) @IriaMelendez y Victoria Permuy (Dra. en Psicología) @vpermuy

En este análisis, nos enfrentamos al tema del amor desde una perspectiva científica y psicológica. Partiendo de nuestras respectivas áreas de conocimiento (la Neuropsicología y la Psicología Social, respectivamente), tratamos de acercar al lector a nuestra breve revisión en dos partes. La primera parte es la que Iria Meléndez ha titulado El cerebro 'in love' y la segunda parte es la que presento como Siete Clases de Amor: el Amor en la Psicología Social.

El cerebro 'inlove'

Los estudios de neurociencia han demostrado muchas cosas sobre cómo funciona nuestro cerebro. Sabemos, por ejemplo, dónde se almacenan los recuerdos, dónde se controla la ira y el miedo y dónde razonamos para resolver problemas. Sin embargo se sabe muy poco sobre una de las emociones humanas más poderosas y complejas: el amor. Una investigación internacional (1) encontró el lugar exacto donde se originan los sentimientos que experimentamos cuando estamos enamorados. 

Los resultados del estudio revelaron que dos estructuras del cerebro en particular, la ínsula y el núcleo estriado, eran las responsables tanto del deseo sexual como del amor. El estudio demostró que el amor se situaría en la misma zona cerebral de la adicción a las drogas. El neurotransmisor implicado es la dopamina, asociada a los sistemas de recompensa. El amor activa una zona llamada núcleo estriado (2, 3). En esta región se controlan una serie de funciones que incluyen las emociones, la conducta, la atención, el estado de ánimo, la memoria, el placer y la adicción, etc. Algo que sorprendió a los científicos fue encontrar que la zona del núcleo estriado que se activa con el amor también está asociado a la adicción a las drogas. Sin embargo tiene sentido, ya que el amor es un hábito que se forma con el deseo sexual y que recompensa ese deseo.

Los científicos observaron que tanto el amor como el deseo sexual activan diferentes áreas del núcleo estriado. El área que se activa con el deseo sexual se activa también con otras cosas que producen placer, como la comida. Se pensaba que ambos estarían completamente separados, pero resultó que el amor y el deseo activan áreas específicas pero vinculadas en el cerebro.

Mientras el placer sexual tiene un objetivo más concreto, el amor es más abstracto y complejo y por lo tanto menos dependiente de la presencia física de la otra persona. Hasta entonces nadie había colocado estos dos sentimientos juntos para ver cuáles eran los patrones de activación. Los estudios del cerebro ya han demostrado que las emociones humanas se originan en el llamado sistema límbico, formado por un conjunto de estructuras importantes que incluyen el hipocampo y la amígdala, entre otras. Estas estructuras estarían vinculadas con funciones cognitivas sofisticadas.

En una revisión (4 y 5) ) sobre la respuesta del cerebro al concepto del amor, se descubrió que,cuando alguien se enamora se activan 12 áreas cerebrales para liberar neurotransmisores como la dopamina, la oxcitocina y la adrenalina. Mediante este estudio se diseñó un mapa cerebral del amor. Los científicos querían responder a la pregunta: ¿nos enamoramos con el corazón o con el cerebro?, la respuesta es compleja ya que el concepto de amor involucra procesos que van desde el cerebro hasta el corazón (como los latidos más rápidos que a veces se relacionan con síntomas de amor) y viceversa.

Así pues, ¿nos enamoramos porque sentimos mariposas en el estómago o porque sentimos que nuestro corazón late más rápido de lo normal o nos enamoramos porque nuestro cerebro estaría activando estas 12 zonas cerebrales y el efecto secundario son esas mariposas en el estómago y los rápidos latidos del corazón?

Los científicos creen que la activación de ciertas zonas cerebrales pueden generar un estímulo en el corazón y el sentimiento de mariposas en el estómago. Esta activación involucra la liberación de compuestos químicos, como la dopamina, que producen euforia -un proceso similar al consumo de drogas- y sentimientos de satisfacción y felicidad. Pero también se activan áreas cognitivas más complejas, como las encargadas de la representación mental y la autoimagen corporal. 

Así que el amor es un proceso más complicado que la adicción a las drogas. Además, este es el enlace a una excelente conferencia donde la neurocientífica Helen Fisher (4) expone los mecanismos cerebrales que están involucrados en el enamoramiento. Llega al fondo de algunos mitos y prejuicios sobre el amor y expone los resultados de su investigación.

Siete clases de amor: el amor en la psicología social

La consideración del amor como fenómeno cultural excede los propósitos de esta revisión, con lo que nos centraremos en la experiencia del amor tal y como se ha estudiado desde el ámbito de la Psicología Social. 

En este sentido, la primera tentativa de análisis y medición del amor, se atribuye a Zick Rubin, quien en 1973, publicó un trabajo (6) en el que definía el amor como la unión de tres componentes importantes: interés, apego e intimidad. Sin embargo, fue Robert Sternberg quien, a lo largo de sus trabajos (7), desarrolló una popular teoría que se conoce como la Teoría Triangular o la Teoría de los tres componentes del amor: Pasión, Intimidad y Compromiso, aportando algo relativamente novedoso con respecto a trabajos previos, que sería la posibilidad de clasificar tipos de amor, en función de la combinación y el peso de cada uno de estos componentes.

Veamos sucintamente en qué consiste cada uno de ellos, para luego explicar los tipos de amor que se contemplan desde esta teoría.

*La Pasión es el componente del amor que se desarrolla casi de inmediato. Según el autor, a pesar de que solemos visualizar la pasión en sentido estrictamente sexual, en general, cualquier forma de excitación psicofisiológica puede originar una experiencia pasional.

*La Intimidad, haría referencia a los sentimientos que fomentan la proximidad, el vínculo y la conexión de las personas. Generalmente se asocia a la autorrevelación a la otra persona. La intimidad entre dos personas se iría desarrollando lentamente y se materializaría en aspectos como: el deseo de potenciar el bienestar del otro, sentirse feliz en su compañía, tenerle en gran consideración, poder contar con el otro en las dificultades, comprenderse mutuamente, compartir, dar y obtener apoyo emocional, comunicarse íntimamente y valorar al otro.

* La Decisión-Compromiso, se referiría, a corto plazo, a la decisión que uno asume de que ama a una determinada persona y, ya más a largo plazo, al compromiso de mantener ese amor (un ejemplo paradigmático de compromiso sería el matrimonio). En este sentido es importante distinguir entre el compromiso con una persona y el compromiso con una relación.

Siete clases de amor

La Teoría Triangular nos permite identificar siete clases de amor, y es muy probable que si, cada uno de nosotros, analizamos nuestra trayectoria amorosa hasta la fecha, encontremos uno o varios ejemplos de los tipos de amor descritos y que se resumen a continuación:

1. Agrado, o lo que llamamos "gustar", cuando solo hay Intimidad, sin pasión ni compromiso. 

2. Encaprichamiento, cuando solo se siente pasión. El flechazo, que conlleva un gran nivel de excitación psicofisiológica y síntomas físicos.

3. Amor vacío, cuando solo existe compromiso. Encontramos este tipo de amor en estado puro en las culturas donde persisten los matrimonios concertados y, en la nuestra, en las parejas estancadas que han perdido ya la pasión y la intimidad y lo único que las mantiene unidas es el compromiso que asumieron un día

4. Amor romántico. Este tipo de amor se basa en la Intimidad y la pasión. Se trata de personas que se sienten atraídas físicamente y que, además, se gustan y están emocionalmente unidas, pero donde no existe un compromiso explícito.

5. Amor de compañía. Es un tipo de amor donde están presentes Intimidad y Compromiso, pero falta la Pasión. El ejemplo paradigmático lo encontramos en las parejas que han perdido la pasión o la atracción física.

6. Amor Fatuo. En este habría Pasión y Compromiso, pero una total ausencia de intimidad. Podríamos ejemplificarlo a través de las personas que se conocen, sienten una gran atracción física la una por la otra, y enseguida asumen un compromiso, sin conocerse o haber intimado demasiado (piénsese en estrellas de cine y bodas relámpago en Las Vegas).

7. Amor Consumado. Este tipo de amor englobaría los tres componentes y sería el ideal que todo el mundo quisiera tener. Algunos lo logran y, a pesar de que exista, esto no quiere decir que vaya a perdurar en el tiempo.

Así, conviene resaltar el hecho de que cada uno de los tipos de amor podría ser una foto fija de un amor presente o pasado, o bien una fase temporal en la evolución de un determinado amor.

Resulta interesante remarcar que la teoría de Sternberg posibilita evaluar el amor desde un cuestionario como es La Escala Triangular.

Al margen de las referencias bibliográficas, se recomienda la lectura del libro de Sternberg El amor es como una historia. Sí, una historia misteriosa y, como diría Oscar Wilde, el misterio del amor es más profundo que el misterio de la muerte.

Bibliografía
(1) Pfaus JG, Kippin TE, Coria-Avila GE, Gelez H, Afonso VM, Ismail N, Parada M (2011) Who, what, where, when, (and maybe even why): How the experience of sexual reward influences sexual desire, preference, and performance. Arch Sex Behav (in press)
(2) Pfaus, J.G. & Scepkowski, L.A. (2005). The biological basis for libido. Current Sexual Health Reports, 2, 95-100.
(3) Pfaus JG (2010) Dopamine: helping males copulate for at least 200 million years: theoretical comment on Kleitz-Nelson et al. (2010) Behav Neurosci 124:877-880; discussion 881-883.
(5) Neuroimaging of love: fMRI meta-analysis evidence toward new perspectives in sexual medicine.Stephanie Ortigue, Francesco Bianchi-Demicheli, Nisa Patel, Chris Frum, James W Lewis J Sex Med 7(11):3541-52 (2010) 
(6) Rubin, Z.(1973). Liking and Loving: An Invitation to Social Psychology. 
(7) Sternberg, R. (2000). La experiencia del amor. Paidós. Original, 1998, Cupid's Arrow. Cambridge University Press.

 

Aunque el amor cuasi perfecto exista, no quiere decir que vaya a perdurar en el tiempo
Comentarios