Museo de Automoción e Historia en A Coruña

Museo de Automoción e Historia. / MAHI
Museo de Automoción e Historia. / MAHI
Museo de Automoción e Historia. / MAHI
El Hispano Suiza es una joya de la ingeniería y el diseño automotriz, una especie de obra maestra que representa la cúspide del lujo y la innovación de principios del siglo XX. / MAHI
Buick LeSabre, en el Museo de Automoción e Historia. / MAHI
Uno de los vehículos antiguos del Museo de Automoción e Historia. / MAHI
Uno de los vehículos clásicos del Museo de Automoción e Historia. / MAHI
Uno de los vehículos antiguos del Museo de Automoción e Historia. / MAHI
Un tranvía antiguo en el Museo de la Automoción e Historia. / MAHI

El Museo de Automoción e Historia, conocido como MAHI, se presenta como un proyecto cultural vanguardista con un enfoque pedagógico integral. Este museo de A Coruña, que abarca aspectos expositivos, culturales, artísticos, formativos y sociales, tiene como misión principal explorar la automoción y la historia del siglo XX a través de sus hitos más destacados. El MAHI se considera "una opción de ocio cultural familiar, dinámica y viva", que va más allá de la simple exhibición de vehículos. No solo busca ser un espacio de entretenimiento, sino que también se integra en la sociedad con iniciativas de formación profesional, educación y la recuperación de valioso patrimonio histórico, industrial y cultural.

A través de un recorrido estimulante, se invita a los visitantes a sumergirse en los aspectos culturales y tecnológicos de cada objeto expuesto. Una característica distintiva del MAHI es la amplia documentación de todos los vehículos y objetos expuestos mediante códigos QR. Este enfoque innovador garantiza que los visitantes puedan acceder a información detallada sobre cada pieza, enriqueciendo así su experiencia y fomentando la interactividad. Se encuentra en el Polígono Industrial de Sabón, Parcela 143, Avenida de la Playa, s/n, Arteixo, A Coruña y fue promovido por la Fundación Jorge Jove, fundada por Ángel Jove Capellán y presidida por Ángel Jove González. @mundiario