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Los videojuegos ayudan a comprender el funcionamiento del cerebro

Un científico se encarga de desarrollar maravillosos videojuegos, pero no por diversión; lo hace para poder crear algoritmos que ayuden en el avance de la neurociencia.

Los videojuegos ayudan a comprender el funcionamiento del cerebro
Zoran Popović, científico, estudiando los resultados de Mozak. / The New York Times.
Zoran Popović, científico, estudiando los resultados de Mozak. / The New York Times.

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Valeria M. Rivera Rosas

Valeria M. Rivera Rosas

Licenciada en Comunicación Social, mención Periodismo Impreso. Graduada de la Universidad Privada Dr. Rafael Belloso Chacín de Venezuela. Escribe en MUNDIARIO. Twitter: @mundiario

Zoran Popović es un científico que ha desarrollado videojuegos como Destiny y Mozak; que son espectaculares presentaciones audiovisuales que generan en el espectador una sensación de realismo, promovida por la forma en que se mueven los personajes. El profesor de Ciencias de la Universidad de Washington, desarrolla los juegos a base de investigaciones realizadas en humanos, para poder estudiar las capacidades y el comportamiento del cerebro.

El Dr. Popović y su equipo, el Center for Game Science, se unieron al Allen Institute for Brain Science, para poder desarrollar juegos que ayuden a comprender las actividades neuronales y poder avanzar en el campo de la neurociencia. El objetivo de la asociación, es poder encontrar la estructura de las neuronas, que son las células que transmiten la información que recolectamos a través del sistema nervioso.

 

 

El Instituto Allen, se encarga de enlistar a jóvenes para que ayuden con la comprensión de las 87 mil millones de neuronas que tienen los cerebros humanos. La idea de los científicos, es crear varias reconstrucciones neuronales a través de los videojuegos; mientras existan muchas más, será más sencillo analizar el trabajo que realizan las neuronas dentro del cerebro.

Mozak, que significa cerebro, es la uno de sus experimentos más exitosos y recientes. Según las estimaciones del centro, unas 200 personas lo juegan al día, lo que permite 8,3 reconstrucciones a la semana. La popularidad del juego puede deberse a que se requiere de mucha paciencia y sabiduría para poder completarlo, además, representa la unión entre la ciencia y la ayuda social para poder contribuir al avance científico.