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Tianzhou 1, la nave de carga que China lanzó al espacio

La ambición del país asiático por conquistar el espacio, ha dado un nuevo paso al lanzar una nave estratégica que abastecerá de combustible al laboratorio espacial que ya está en órbita.

Tianzhou 1, la nave de carga que China lanzó al espacio
Tianzhou 1, nave espacial china, durante su lanzamiento. / AFP.
Tianzhou 1, nave espacial china, durante su lanzamiento. / AFP.

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Valeria M. Rivera Rosas

Valeria M. Rivera Rosas

Licenciada en Comunicación Social, mención Periodismo Impreso. Graduada de la Universidad Privada Dr. Rafael Belloso Chacín de Venezuela. Escribe en MUNDIARIO, donde es coordinadora general. Twitter: @mundiario

China ha lanzado la nave de carga Tianzhou 1, que se encargará de abastecer de combustible al laboratorio espacial que planea culminar para el 2022. El cohete que llevaba la nave, Larga Marcha-7 Y2, despegó desde el Centro Espacial de Wenchang, declarando el comienzo de la misión que durará unos cinco meses.

Luego de haber pasado unos diez minutos, la nave se separó del cohete y entró en la órbita que fue prevista por los investigadores. El comunicado oficial detalló que el lanzamiento fue exitoso y que la nave está en camino para acoplarse con el laboratorio espacial chino, Tiangong 2.

El lanzamiento de la nave marca el inicio de una nueva era espacial para los chinos, puesto que es esencial para poder construir una estación espacial propia. El primer módulo, según han dejado conocer a cuenta gotas, estará listo para el 2019 y seguirán con las construcciones hasta acabar tres años después.

La nave estará unida al laboratorio espacial durante dos meses y ensayará hasta tres tipos de acoplamientos distintos. Su principal objetivo es el de dotar, al Tiangong 2, de combustible para mantenerlo en órbita, de implementos técnicos y científicos.

 

 

La nave es manejada de forma automatizada y el primer acoplamiento ocurrirá el sábado. Transcurridos los cinco meses, a 385 kilómetros de la Tierra, el carguero empezará a descender cuidándose de no desintegrarse con la atmósfera de nuestro planeta. Con el lanzamiento de Tianzhou 1, China quiere experimentar con las capacidades que tienen y el control que pueden ejercer en las naves no tripuladas. En un futuro próximo, China es consciente, de que es necesario dotar a las naves de oxígeno, agua y alimentos, así que no pueden plantearse solo construir naves que lleven combustible, saben que es necesario seguir innovado para asegurar la supervivencia de sus tripulantes en el espacio, sin la ayuda de otras naciones.

Según las estimaciones que maneja China, el primer módulo estará listo en 2019, llevará por nombre Tianhe 1, pesará unas 20 toneladas y tendrá un brazo robot articulado. Así mismo, el cohete que utilizó para enviar su nave al espacio, forma parte de una nueva generación de vehículos espaciales, más potentes, largos y pesados. Con todas sus innovaciones, China se ha adelantado, por sí sola, a otras naciones en el recorrido de conquistar el espacio.