Buscar

El objetivo del crimen, novela policíaca del gallego X. R. Trigo

El lector se encontrara ante una vivificante novela policíaca basada en la historia de la fotógrafa Erika Ernemann y ambientada en el mundo de las cámaras fotográficas clásicas.

El objetivo del crimen, novela policíaca del gallego X. R. Trigo
Portada de El objetivo del crimen.
Portada de El objetivo del crimen.

Firma

Francisco Vélez Nieto

Francisco Vélez Nieto

Escritor, poeta y comentarista literario. Colaborador de MUNDIARIO.

X. R. Trigo y su novela El objetivo del crimen nos ofrece una aventura literaria de novela negra inquietante. Trascurre la historia en una geografía que se inicia en la Alemania recién terminada la segunda Guerra Mundial para irse extendiendo a la Rusia de la revolución comunista, tras la que pasados unos duros y masoquistas años, tras volver a Alemania, se traslada a la Barcelona de la dictadura, en la que se ha producido el macabro asesinato de dos jóvenes alemanas, no descartándose, posiblemente, que se encuentre implicado el consulado alemán de la ciudad.

La atractiva  protagonista de tan misteriosa historia apenas terminada la Segunda Guerra Mundial, es Erika Ernemann, una apasionada aprendiz de la fotografía, pasión que le viene del padre, profesional técnico empleado en la fábrica de cámaras Contax de Dresde. El padre, soldado, desaparecido en la guerra cuando la defensa de la ciudad de Dresde, sometida a los más bestiales bombardeos por la Royal Air Force británica (RAF), tras la ocupación de la ciudad por los rusos; Erika, su madre y la hermana Inge, son secuestradas, junto a dos centenares de personas empleadas en la célebre fábrica, por el ejército dominador. Los soviéticos han decidido que sólo con los técnicos y operarios especializado alemanes lograrán poner en marcha la fabricación de una réplica de las Contax, en Kiev.

Desde aquel 1946 a 1961 pasarán 15 años y Erika es toda una mujer con una experiencia acusada de horror y terror como prisionera del ejército ruso a la vez amante del coronel y jefe de dicho misterioso recinto en el que trabajan y satisfacen los apetitos sexuales de la camarilla que gobierna esta fábrica-prisión.

Pasados los años Erika logra eludir su situación y regresar a Berlín con esa huella marcada en la mente para siempre: “Durante los momentos de soledad, cuando el vacío me amenazaba de una manera más intensa, siempre logré salir adelante pensando que las cosas pequeñas, en las que nadie reparaba, me acompañaban.”

El mundo en ese 1961, se encuentran sumamente preocupado por los acontecimientos que se vienen produciendo en un Berlín partido por un muro que se está levantando entre las dos partes de Alemania. Es cuando Erika, ya agente de policía, viaja a Barcelona con la misión de intentar esclarecer esos dos asesinatos de las dos jóvenes alemanas cuyos responsables le recuerdan demasiado los métodos de sus secuestradores, aquellos años terribles que ella conoció y vivió en su adolescencia y juventud.

Con la ayuda del comisario Casajoana, intentará averiguar la razón por la que todo ha vuelto a empezar. La complejidad de lo que se esconde detrás de esos crímenes que superan la imaginación más fértil y a Erika le resulta muy difícil explicárselo, sin hacer una profunda inmersión en su pasado, sin volver a vivir unos hechos que siempre ha querido olvidar.

El lector se encontrara ante tan vivificante novela policíaca basada en la historia de la fotógrafa Erika Ernemann ambientada en el mundo de las cámaras fotográficas clásicas, cuando la tecnología aún se medía por la precisión mecánica y la belleza de las imágenes era el resultado de procesos químicos que parecen abocados a la desaparición.

Los métodos empleados por los asesinos no dejan de  recordarle insistentemente a su tormentosa adolescencia y juventud y poco a poco Erika encontrará en cada una de las pistas una razón más para sacar de la memoria todo aquello que le ocurrió marcando una huella imborrable en su mente.

La narración transcurre con amenidad y corrección sin caer en estados de morbosidad espectacular. El autor es también un buen poeta, cuenta en su haber con una docena de novelas traducidas a diversas lenguas. Igualmente es un  profesional de la fotografía especialidad que introduce en las historias de sus novelas. Con interés se espera el inicio de “Manual Lens”, serie de novelas policiacas, en las cuales el mundo de la fotografía  no faltará.