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La mayoría de los anuncios para la TV incumplen el código para proteger a los niños de la obesidad

La industria alimentaria recurre a muchos trucos que rompen con su ética y fomentan la obesidad infantil.

La mayoría de los anuncios para la TV incumplen el código para proteger a los niños de la obesidad
Niño viendo la TV. / Pinterest.
Niño viendo la TV. / Pinterest.

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Valeria M. Rivera Rosas

Valeria M. Rivera Rosas

Licenciada en Comunicación Social, mención Periodismo Impreso. Graduada de la Universidad Privada Dr. Rafael Belloso Chacín de Venezuela. Escribe en MUNDIARIO, donde es coordinadora general. Twitter: @mundiario

La revista Public Health alerta sobre el incumplimiento ético de la industria alimentaria al producir publicidad engañosa que termina engordando a los niños. En España existe un gran problema de obesidad infantil que afecta al 40% de la población. El estudio expresa que la mayoría de estos niños empezará a sufrir enfermedades cardiovasculares, cánceres o diabetes a corta edad. La publicidad tiene una gran culpa de esto, porque atrapa a las personas que no dudan en comprar los productos sin ser informados correctamente sobre sus beneficios positivos o negativos.

El Código de Autorregulación de la Publicidad de Alimentos Dirigida a Menores (PAOS) es un compromiso ético que regula a las publicidades engañosas para evitar que la población joven siga aumentando de peso. El Ministerio de Sanidad y las empresas representadas por la Federación Española de Industrias de Alimentos y Bebidas (FIAB) asumieron el compromiso en 2009, y al día de hoy, el estudio advierte que la mayoría ha incumplido el compromiso.

Al menos, el 88% de los anuncios vulneran el acuerdo según las estimaciones del estudio que se encargó de estudiar a tres canales infantiles, durante los siete días a la semana y desde las ocho de la mañana hasta las 12 de noche. Lo increíble, es que el estudio detalla que son los canales infantiles los que más suelen romper el acuerdo al mostrar productos con altos contenidos en azucares y grasas.

El gran problema podría seguir, ya que la mayoría no denuncia el incumplimiento de las normas y al final de cuentas, se trata de un acuerdo ético que no está regulado por la ley. El problema puede continuar siendo un factor importante para que los niños sigan desarrollando problemas de obesidad que resultarán en otras enfermedades muy peligrosas y hasta el bullying.