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Descubriendo el Universo: así es el proceso con que se forman las estrellas

MUNDIARIO presenta la tercera entrega de su serie dedicada a descubrir las maravillas del cosmos. ¿Cómo nacen las estrellas? ¿Cuáles son las estrellas más grandes hasta ahora conocidas?

Descubriendo el Universo: así es el proceso con que se forman las estrellas
Imagen de la NASA que capta el momento de la explosión de una estrella.
Imagen de la NASA que capta el momento de la explosión de una estrella.

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Héctor Antonio Morales

Héctor Antonio Morales

Formado en la Universidad Rafael Landívar de Guatemala, es un comunicador social que colabora en MUNDIARIO, donde también coordina el área de Política.

La serie Descubriendo el Universo es un conjunto de entregas exclusivas de MUNDIARIO en el que se exploran y se estudian las grandes maravillas del Universo que nos rodea. Tras las dos primeras entregas, dedicadas a Venus y a Titán, la tercera entrega es dedicada a unos de los objetos más hermosos del cosmos: las estrellas.

Durante siglos, las civilizaciones más antiguas le atribuían a las estrellas poderes milagrosos y espirituales. Aquellos brillantes puntos del cielo nocturno cautivaron la atención del hombre desde siempre y ahora, gracias a la tecnología y a los avances científicos, finalmente podemos saber qué son en realidad esos hermosos puntos blancos que vemos por las noches.

Su nacimiento

El cielo está tapizado por billones de billones de estrellas, pues nacen unas cuantas millones por cada milésima de segundo. Su proceso inicia en las llamadas nubles negras, las cuales son muchísimo más grandes que las nubes que vemos en el cielo de la Tierra -al punto que los científicos calculan que cabrían millones de planetas del tamaño del nuestro en el interior de esas nubes-. Estas grandes nubes son colecciones de partículas diminutas conocidas como átomos. Esos átomos vuelan en el interior de la nube y se chocan con otros para formar masas de materia gigantescas.

Nube negra. / abc.es

Nube negra -al centro- en el proceso inicial de la formación de una estrella.

Sin embargo, este efecto es contrario al de una bola de nieve, pues entre más partículas se junten, más pequeña se hace su forma resultante. A medida que la materia se va encogiendo, también se va calentando y es ahí cuando empiezan a brillar. Eventualmente, esta  bola de partículas alcanzará una temperatura que sería insoportable para cualquier modo de vida conocido.

Finalmente, la bola de gas resultante de la fusión de todas estas partículas llega a un tamaño tan pequeño que es incapaz de soportar su propia densidad y, como resultado, explota. Las partículas del interior de la bola están tan pegadas que empiezan a fusionarse o a unirse a otras al tiempo que liberan una gran cantidad de energía. Esto recibe el nombre de reacción de fusión nuclear.

Ese tipo de reacciones es tan potente que la bola termina desprendiéndose de las capas externas y lo que queda del interior se convierte en una estrella. Las estrellas obtienen su brillo de la energía que expulsa la fusión nuclear. Es tal la energía que se genera dentro de estas maravillas, que la temperatura interna puede llegar a sr hasta de 200,000 grados centígrados.

Estrellas captadas por la NASA. / soychile.cl

La NASA captó hace años este conjunto de estrellas que son, a día de hoy, las más viejas conocidas. Los científicos estiman que se formaron hace diez mil millones de años.

La actividad que se desarrolla dentro de las estrellas forma nuevos elementos. Si en su principio las estrellas, que por cierto tardan más de 20 millones de años en formarse por completo, están formadas de Hidrógeno y Helio, los choques de las partículas en su interior van generando nuevos elementos como el oxígeno. Es más, las estrellas envían al espacio grandes cantidades de átomos que se formaron en su interior, muchos de los cuales son de los elementos de los que los humanos estamos hechos, lo cual quiere decir que todos somos el legado de un conjunto de estrellas que nacieron mucho antes de que nuestro planeta se formara. Los planetas, cómo se verá en otra entrega de esta serie, son también producto de los deshechos arrojados por estrellas que están en su etapa más avanzada o, para decirlo de forma directa, en su etapa mortal.

El Sol

Durante el día, sin embargo, también es posible ver una de las millones de recontra millones de estrellas del firmamento, a la cual se le da el nombre de Sol. Este astro pertenece a la especie de las enanas amarillas, a las que también se le dedicará una entrega especial más adelante. La estrella que ilumina nuestros días está formada en su mayoría por dos elementos: Hidrógeno (74%) y Helio (24%). El restante 2% es una mezcla de elementos como Hierro, Níquel y Oxígeno, entre otros.

Imagen de una protuberancia en el Sol.

Una estructura gaseosa se desprende de la superficie solar. Este fenómeno es conocido como Protuberancia Solar.

Su tamaño es 330,000 veces mayor que el de la Tierra y 3,498 mayor que Saturno, el segundo planeta más grande de nuestro sistema. Sin embargo, y como se verá en el inciso siguiente, es una de las estrellas más insignificantes en cuestión de tamaño si se le compara a otras.

Las estrellas más grandes hasta ahora conocidas.

Las estrellas varían en su tamaño. Pese a que el Sol es sin duda la más importante para nosotros, lo cierto es que en dimensiones es apenas una diminuta insignificancia si se le compara con sus primas regadas por todo el cosmos. A continuación una lista de las tres estrellas más grandes descubiertas hasta ahora en el Univers:

1- NML Cygni: esta estrella es 165,000 veces más grande que el Sol. Es tal su tamaño, que abarcaría el total de espacio que hay entre la Tierra y Júpiter. 

2- WOH G64: no se sabe su tamaño exacto pues está a 160,000 años luz de nuestro planeta. Está tan lejana, que no es ni siquiera una inquilina de la Vía Láctea, sino de la Gran Nube de Magallanes. Se calcula que es 1,540 veces el tamaño del Sol.

3- VX Sagiitarii: su movimiento es bastante dinámico pues puede contraerse y expandirse según su temperatura. En su momento cumbre, llegó a medir 1,520 veces más que el Sol. Esta gigante sí es vecina láctea pues de hecho debe su nombre a la constelación de Sagitario, en la cual tiene su residencia.

Pese a que esas tres son las más grandes, hay millones de estrellas más que también son considerablemente mayores que nuestro astro rey. Para que el lector se haga una idea, vea las siguientes fotos:

Comparativa del Sol. / cyberhades.com

Comparativa del Sol. / blogs.elcorreo.com

Comparativa del Sol con otras estrellas. / blogs.elcorreo.com

Vale recordar que si ese es el tamaño del Sol, habrá que imaginar el de la Tierra, que es 109 menor que el gran astro de nuestro sistema.@hmorales_gt