Buscar

La contaminación que afecta el cerebro de los niños

Los hidrocarburos policlínicos aromáticos (HPA) puede repercutir de forma muy negativa en la salud de los pequeños de la casa.

La contaminación que afecta el cerebro de los niños
Niño aspirando el humo de un vehículo. / SaludInfantil.com
Niño aspirando el humo de un vehículo. / SaludInfantil.com

Firma

Valeria M. Rivera Rosas

Valeria M. Rivera Rosas

Licenciada en Comunicación Social, mención Periodismo Impreso. Graduada de la Universidad Privada Dr. Rafael Belloso Chacín de Venezuela. Escribe en MUNDIARIO, donde es coordinadora general. Twitter: @mundiario

La contaminación atmosférica por hidrocarburos policlínicos aromáticos (HPA) afecta el cerebro de los niños causándoles síntomas de hiperactividad y cambios notables en el volumen de los ganglios basales, según publica Environment International en un estudio realizado por los científicos del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal).

La HPA es una forma de contaminación producida por el uso de los combustibles fósiles y biomasa; que nace a partir de la combustión incompleta de la materia orgánica. Además, tiene otras pequeñas fuente de origines como el humo del tabaco o la cocina a la brasa.

El estudio fue realizado en Barcelona, España en donde la contaminación reinante es la producida por el tráfico de los vehículos. El estudio fue llevado a cabo, bajo el nombre de proyecto BREATHE y se encargó de medir los niveles de contaminación de unas 39 escuelas. Los científicos tomaron las imágenes de resonancia magnética de 242 niños y niñas con edades entre los 8 y 12 años de edad. Además, para detectar la posible presencia de TDAH, los niños realizaron varios test con preguntas sobre su forma de vida.

La primera autora del estudio e investigadora de ISGlobal, Marion Mortamais, expresó que: “Los resultados indican que la exposición a los HPA, y en particular al benzopireno, está asociada con una reducción del volumen del núcleo caudado, uno de los componentes de los ganglios basales”. Así mismo, las conclusiones finales expresan que la contaminación si está asociada con la TDAH, aunque no de una manera significativa.

Esta última investigación, se suma a muchos otros esfuerzos de miles de científicos en el mundo, que buscan contribuir a la humanidad y alertar sobre la necesidad inmediata que hay para reducir la contaminación. Por otra parte, a pesar de que la norma europea establece ciertos niveles de contaminación, ya se ha demostrado que las leyes establecidas no funcionan, por lo que es imperativo que la Unión Europea cree y mejore reglamentos que protejan y eduquen a la sociedad.