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Las ciudades necesitan más que aire acondicionado para superar las olas de calor

¿Cómo pueden las ciudades proteger a los residentes durante las olas de calor? La expansión del aire acondicionado, la instalación de características de refrigeración pasiva en los hogares, y la plantación de árboles podrían ayudar.

Las ciudades necesitan más que aire acondicionado para superar las olas de calor
Los eventos de calor extremo son cada vez más comunes en las ciudades. / RRSS
Los eventos de calor extremo son cada vez más comunes en las ciudades. / RRSS

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Armando Diéguez

Armando Diéguez

Periodista guatemalteco formado en Ciencia Política y Literatura. Escribe en MUNDIARIO. Twitter: @mundiario

Cuando se pronostica una ola de calor, el consejo estándar es beber mucha agua, tomar descansos frecuentes, y usar protector solar. Pero para eventos de calor extremo, esos pasos pueden no ser suficientes.

Más del 30 por ciento de todas las muertes relacionadas con el clima son atribuibles a altas temperaturas al aire libre, golpes de calor, o insolación. Y se espera que las olas de calor aumenten en intensidad con el cambio climático. ¿Cómo deben las ciudades prepararse para eventos de calor extremo? Los expertos sugieren que la respuesta no es clara, y que se deben buscar soluciones múltiples en lugar de buscar una "mejor" opción.

Los centros de enfriamiento y el aire acondicionado central protegen a la gente reduciendo la temperatura y la humedad del aire interior. Sin embargo, no todo el mundo puede acceder a lugares frescos como las bibliotecas o centros de recreación durante las olas de calor. Algunas personas tienen movilidad limitada o carecen de acceso al transporte. Por esta razón, los funcionarios de salud pública a menudo ofrecen el aire acondicionado residencial como una intervención importante.

Desafortunadamente, el aire acondicionado es un sistema "activo". Requiere electricidad y no funciona cuando se apaga. Esto es un problema porque a medida que el mercurio sube, los apagones también aumentan. Como resultado, los expertos en eficiencia energética de edificios están interesados en sistemas de refrigeración "pasivos", soluciones que no dependen de la red eléctrica.

Los tonos de las ventanas, los materiales de construcción de color claro, y las barreras radiales en los áticos son técnicas tradicionales. Si la electricidad se apaga, estos sistemas todavía pueden ayudar. Esto se llama mejorar la "supervivencia pasiva". Pero mientras que estas técnicas moderan temperaturas interiores, las condiciones son todavía bastante duras.

Los sistemas pasivos por sí solos no ayudarán a poblaciones vulnerables como los ancianos a superar eventos de calor extremo. Esta es la razón por la que los urbanistas abogan por plantar árboles en las calles para promover el enfriamiento urbano. Los árboles y arbustos frondosos proporcionan sombra y aumentan la evaporación del agua del suelo, enfriando el aire.

Para abordar estos cambios, necesitamos hacer conexiones más fuertes entre la ciencia de la salud ambiental, la construcción, y las comunidades de clima urbano. Afortunadamente, muchos países están en la disposición de avanzar en ese sentido.

 

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