Buscar

El análisis del feminismo que pretende hacer las paces con el sexo masculino

Feminismo es una palabra fuerte, extensible y literal, pero al mismo tiempo esconde muchas vertientes que aún muchas están renuentes a valorar y sobre todo a aceptar.

El análisis del feminismo que pretende hacer las paces con el sexo masculino
Corazones. / LB
Corazones. / LB

Firma

Lisbeth León

Lisbeth León

Licenciada en Comunicación Social, mención publicidad y relaciones públicas, egresada de la Universidad Rafael Belloso Chacín de Venezuela. Colabora en MUNDIARIO.

Hoy quiero escribir acerca de un tema muy controversial y muy llamativo en la época actual. Hemos visto como en redes sociales, blogs o artículos de diversos medios y revistas el tema del feminismo es de gran auge y persigue precisamente empoderar al sexo femenino, darle voz y voto.

Según internet, al poner esta palabra en el buscador, arroja como significado lo siguiente: Doctrina y movimiento social que pide para la mujer el reconocimiento de unas capacidades y unos derechos que tradicionalmente han estado reservados para los hombres.

Ahora bien, desde mi perspectiva social y mental, esto supone una realidad distinta. Aún no tengo claro si es porque vengo de un país en donde nos enseñan a ser femeninas, coquetas, amas de casas relucientes, tener hijos a temprana edad y que el sueño de nuestra infancia sea casarnos jóvenes, con el príncipe azul que cumplirá todos nuestros deseos. No sé de donde venga mi punto de vista realmente, porque siempre pensé que no pertenecía a esa creencia, pero sí que estoy de acuerdo con una cosa: los hombres son hombres y las mujeres somos mujeres.

Con esto me refiero a que nací mujer, tengo por naturaleza diferencias en mi cuerpo y en mi mente que vienen conmigo, que son parte del género femenino y que por más que se busque la igualdad, perdón, pero yo no quiero ser igual al hombre. Yo soy maravillosa en mi ser, me siento cómoda con mis cambios de ánimos al tener el periodo (aunque los demás no nos entiendan), es perfecto poder mantener a un ser vivo dentro de ti y lo mejor, jamás podré tener la capacidad de caballerosidad que les pertenece a los hombres y eso está bien para mí.

Si, ya sé que pensarán que el feminismo no se trata de eso, pero si tiene que ver cuando olvidamos nuestras características que como mujer tenemos y queremos que nos vean iguales a ellos (los hombres) cuando no lo somos.

 

Una joven. / LB

Una joven. / LB

 

No me darán mejores puestos de trabajo porque vaya pregonando que soy mujer y que necesito ese puesto de trabajo

Lo que quiero decir, es que mis capacidades no tienen por qué ser reconocidas por nadie. No me darán mejores puestos de trabajo porque vaya pregonando que soy mujer y que necesito ese puesto de trabajo, se me concederá porque realmente valgo para el mismo y porque soy capaz de llevarlo a cabo. Cada mujer es diferente y cada una, al igual que los hombres, se prepara para lo que quiere pero ninguno (me refiero al género) debiera ir luchando por demostrar lo que puede y sabe hacer a la perfección.

Una cosa es aplicar a una oferta puntual y partir de los conocimientos obtenidos para fundamentar que se tiene el talento necesario para dicha tarea. Otra cosa es siempre ir demostrando que porque soy mujer ya valgo. No, realmente todos valemos y no hace falta compararnos con el sexo opuesto. Yo sé para qué y en qué soy buena y mi condición de mujer o bien, el género que me tocó al nacer, no condiciona mi capacidad ni mi propósito en la vida. No todos servimos para todo y no todos tenemos las mismas capacidades, pero esto no lo condiciona un género, se tiene o no.

Ahora bien, en el ámbito social, vuelvo a repetir lo mismo, no somos iguales. Y es que cada ser humano es distinto al otro, pero en este caso, cada género es distinto del otro y eso no tiene que ver con derechos o reconocimiento de capacidades, tiene que ver con la naturaleza.

Mujer, si el chico en cuestión quiere abrirte la puerta, déjalo. Si el prospecto quiere llevarte a casa, déjalo ¿Por qué siempre tratar de igualarme en una condición que no me pertenece? Si, está claro que yo también puedo abrir puertas y esperar a que entre a su casa pero, realmente no me sentiría cómoda haciéndolo ¿Por qué? Porque yo no quiero ser igual, porque yo ya tengo aspectos en mi personalidad que discrepan y aunado a ello quiero tener cualidades que me diferencien de ti (hombre).

 

Símbolo del amor. / LB

Símbolo del amor. / LB

 

Quiero vivir libre y luchar por mis sueños pero porque los quiero ver cumplidos, no porque sea mujer y esto me condicione a luchar de más

El significado que me arrojó internet me dejó claro que yo no quiero moverme porque se reconozcan mis derechos, si lo hago, ya estaría creando en mi mente la idea de que yo no puedo soñar y hacer mis sueños realidad simplemente porque quiero, sino porque pertenezco a cierto género. Yo no quiero tener una doctrina que me diga: eres mujer, debes luchar. No, yo quiero vivir libre y luchar por mis sueños pero porque los quiero ver cumplidos, no porque sea mujer y esto me condicione a luchar de más. Soy un ser humano y al igual que los hombres merezco todo, pero no por ello soy igual.

Quiero pensar que nada está reservado para nadie, si pienso que es así, llevaré mis objetivos por mal camino y viviré en constante competición. Y el hombre ¿Cuál es su papel en este tema? Pienso que si comenzamos por liberarnos, estaríamos al mismo tiempo liberándolos a ellos. Ellos, créanme, tampoco quieren ser iguales a nosotras. Ellos realmente no quisieran llevar el peso de pensar que deben concedernos todo porque somos mujeres; quieren ser personas y las personas viven y ya. Quieren ir por la vida sabiendo que existen dos géneros que no condicionan puestos de trabajo, ni oportunidades, ni calidad de vida, simplemente quieren abrirnos las puertas y acompañarnos a casa.

Espero que mi punto de vista no afecte a nadie ni se mal interpreten mis palabras. Somos mujeres/hombres, somos humanos y somos poderosos.