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El referendum es anticonstitucional, avisa la vicepresidenta española

Soraya Sáenz de Santamaría habló y zanjó cualquier atisbo de posibilidad para la celebración de la polémica consulta propuesta por los dirigentes de la Generalitat.

El referendum es anticonstitucional, avisa la vicepresidenta española
Soraya Sáenz de Santamaría, vicepresidenta de Gobierno.
Soraya Sáenz de Santamaría, vicepresidenta de Gobierno.

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Héctor Antonio Morales

Héctor Antonio Morales

Formado en la Universidad Rafael Landívar de Guatemala, es un comunicador social que colabora en MUNDIARIO, donde también coordina el área de Política. Twitter: @mundiario

Soraya Sáenz de Santamaría se ha unido al coro de voces contra el referendo propuesto por Carles Puidgemont y Oriol Junqueras en una tribuna en El País. La vicepresidenta del Gobierno dejó claro que el referendo bajo el modelo propuesto por ambos dirigentes es una violación a la figura de la soberanía indicada por la Constitución, pues la misma defiende que es de todos los españoles, por lo que no hay punto de comparación con el modelo utilizado por los escoceses que sirvió de inspiración para los responsables de la Generalitat.

Fue la segunda de La Moncloa quien respondió al reto publicado por Puidgemont y Junqueras en un espacio proporcionado por el diario en mención. Desde Canarias, donde se entrevistó con el presidente de la región para dar una revista a temas pendientes en la agenda para conseguir el apoyo de Coalición Canaria a los presupuestos de este año, la vicepresidenta fue tajante en su negativa a la iniciativa catalana. "Ni se pide ni se ofrece diálogo, se exige un referéndum que además es contrario a la Constitución española y que privaría al conjunto de los españoles de su capacidad para opinar sobre lo que quieren que sea el conjunto de la nación española. Es una exigencia, practicada por quién además entiende muy mal el diálogo en su tierra".

Santamaría trajo a memoria las tramitaciones hechas por los partidos nacionalistas en el Parlamento de Cataluña para saltarse la oposición y el rechazo a pronunciamientos contrarios como su Consell de Garantías estatutarias. Aparte, añadió que a fin de celebrar un diálogo "uno tiene que situarse en el marco del respeto a la Constitución, a las leyes y a los derechos de los ciudadanos. Tienen que saber lo que la otra parte puede ofrecer y saber muy bien lo que no le puede dar, y lo que no permite la ley no puede darlo cualquier gobierno. Debe ser capaz de gobernar para todos, debe ser capaz de respetar a la oposición y a las propias instituciones de su estatuto de autonomía".

El referendo es un reto

La segunda de Rajoy también aclaró punto por punto las diferencias entre la situación de Escocia con el Reino Unido y la de Cataluña con España. "La diferencia es que en España nos hemos dado una Constitución en la que expresamente, porque así lo votaron los constituyentes, no cabe un referéndum de autodeterminación. En su día algunos ya intentaron incluir en la Constitución española una enmienda para que pudieran hacerse en España referéndums de autodeterminación y no salió adelante porque a ningún país se le puede someter a los desafíos constantes de los referéndums de esa naturaleza", le cita El País.

"No está dentro de la ley y lo que no está dentro de la ley y de la Constitución y el diálogo no corresponde a los políticos, corresponde al conjunto de los españoles y si quieren empezar a dialogar estamos dispuestos a hablar de los problemas que tienen los catalanes", agregó, dando por hecho de que la Operación Diálogo con Cataluña seguirá, no obstante, una consulta como la discutida no entra en los planes.

La Moncloa no ve factible hacer un equivalente entre el modelo escocés con el que los catalanes pretenden acudir a las urnas ya que, primero, la Constitución da la soberanía a todos los españoles. Según el diario citado, en el Ejecutivo se apostilló que los incisos propuestos por Puidgemont y Junqueros no son propios ni nuevos, por lo que se enreda más la teórica reunión que está pendiente con el mismo Rajoy y al repetir la obligación de llamar a una consulta sí o sí se cargan las opciones de avanzar en otros frentes. El gobierno de Rajoy no admite deliberadamente el fracaso del diálogo, los contactos desplegados en la actual legislatura por la vicepresidente con varios personajes de la sociedad catalana, aunque sí reconocen que apenas se han logrado avances.

Enric Millo, delegado del Gobierno en Cataluña, ha rebajado la iniciativa al calificativo de "trampa" por nacer en el seno de "de los pirómanos y los bomberos" así como por reivindicar al mismo tiempo "el diálogo y dar el ultimátum de convocar el referéndum ilegal". El delegado anunció una inversión local de Adif de 9.5 millones de euros durante una reunión con Pere Vila, presidente de la Diputación de Girona. "Mientras gobierne el PP, nadie planteará un referéndum para separar Cataluña de España, podemos tener la seguridad al mil por cien", dijo Xavier García Albiol, jefe del PP en Cataluña.

En el PSOE también ha rechazado tajantemente la propuesta de los dos dirigentes. Mario Jiménez, portavoz de la Comisión Gestora socialista, aseguró que el proyecto no contaba con "credibilidad ni legitimidad porque se hace sobre bases inasumibles en un Estado de Derecho". "Se llama al diálogo desde la desobediencia y el desprecio a las leyes y de retar al Estado y lanzar un ultimátum al orden constitucional", agregó.