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Los mitos contra los imperios de Roma, Rusia, Estados Unidos y España

Imperiofobia y Leyenda Negra es un libro de autoría de la historiadora española María Elvira Roca Barea. 

Los mitos contra los imperios de Roma, Rusia, Estados Unidos y España
Portada del libro Imperiofobia y Leyenda Negra, de María Elvira Roca Barea.
Portada del libro Imperiofobia y Leyenda Negra, de María Elvira Roca Barea.

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Renatto Bautista Rojas

Renatto Bautista Rojas

Licenciado en Ciencia Política y Maestrísta de Gestión de Políticas Públicas por la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV) de Lima,Perú. Autor del libro Medios de Comunicación y política en el siglo XXI. El poder tras bambalinas. Escribe en Mundiario.

Imperiofobia y Leyenda Negra es un libro de autoría de la historiadora española María Elvira Roca Barea. En dicho libro, la autora escribe, con lujo de detalle, todos los mitos construidos en contra de los Imperios más destacados que han surgido que son: Roma, Rusia, Estados Unidos y España. Es válido mencionar que la autora proviene de una familia con formación masónica, no de una familia tradicionalmente católica, como ella bien lo menciona, en las primeras líneas de su inmejorable libro.

Por recomendación del periodista español Hermann Tertsch Del Valle-Lersundi, compré y leí este libro que debe ser leído por todos las personas que nos comunicamos en el gran idioma que es el castellano. La propaganda contra todo imperio fue y es nociva porque todas son falacias construidas por los estados en decadencia que son opacados por imperios emergentes como lo fueron en su época Roma, Rusia y España, y hoy lo es, Estados Unidos. ¿Por qué un peruano leyó el libro Imperiofobia y Leyenda Negra? Sencillamente porque la verdad nos hace libre como está bien escrito en los Santos Evangelios y porque el Perú fue parte del Imperio Español. Por casi trescientos años, la historia peruana se relacionó directamente con la historia española. El Perú fue el virreinato español de mayor importancia en las Américas, esta gran verdad nadie lo puede borrar. Esto no me hace hispanista sino defensor de la verdad.

¿Por qué leer el libro Imperiofobia y Leyenda Negra?

Citaré doces veces al libro, donde encontrarán poderosas razones para leerlo y releerlo.

> Primero: La autora escribe en la página 58: “Mitrídates continúa. Roma destruye lo que encuentra a su paso, ya sean amigos o enemigos, débiles o poderosos, y si ha alcanzado tanto poder es porque son buenos para la guerra, pero también por su incomparable talento para el engaño.” Mitrídates fue el rey del Ponto, un reino que se localiza en la península de Anatolia y que fue conquistado por los romanos, en las últimas décadas de la etapa republicana. Dicho fragmento, corresponde a una supuesta carta que escribió Mitrídates donde se menciona muchos infundios contra Roma. Esto es el primer antecedente de la Imperiofobia. Estos mismos argumentos bélicos son mencionados, hoy en el siglo XXI, contra los Estados Unidos. Los Mitrídates del siglo XX y XXI, pudieron ser los dictadores Gadafi de Libia, Hussein de Irak, los Castro de Cuba, Chávez y Maduro de Venezuela y el megalómano comunista de Corea de Norte.

> Segundo: La autora escribe en la página 65: “Corinto y Rodas fueron entre los intelectuales alejandrinos la prueba irrefutable de la barbarie romana y su uso propagandístico se asemeja en mucho al que tuvo el saco de Roma en la propaganda antiespañola muchos siglos después.” Corinto y Rodas fueron ciudades griegas asediadas por los romanos, pero lo significativo de la cita es que toda Leyenda Negra surge por los intelectuales de los estados en decadencia que no toleran la consolidación de imperios emergentes como lo fue Roma.

> Tercero: La autora escribe en la página 89: “El antiamericanismo triunfa porque es una coartada perfecta para eludir la responsabilidad. Justifica el fracaso de muchas sociedades y evita asumir responsabilidades personales y colectivas en ese fracaso.” Este fragmento es una verdad y me hace pensar en el fracaso socialista en sus dictaduras, como la cubana de los Castro y la venezolana de Maduro. Todos los horrores del socialismo, tienen justificación (claro, para ellos) en base al gran odio que le profesan a los Estados Unidos.

> Cuarto: La autora escribe en la página 97: “Sin el trastorno de la guerra de los Siete Años y la pérdida de Nueva Francia no se entiende esta preocupación por el imperio nuevo de Rusia, por cómo se hace un imperio a partir de la nada, de la barbarie, de los bosques salvajes.” La guerra de los Siete Años (1756-1763) fue una guerra entre Inglaterra y Francia que implicó la pérdida del Imperio Colonial Francés en Norteamérica. Dicho trauma generó el gran odio de la élite académica francesa en contra del Imperio emergente ruso, gobernado por la Dinastía de los Románov. La Ilustración que es tan admirada (injustamente) por muchos aquí fue un momento donde los académicos franceses despotricaban de todo lo relacionado a la Rusia zarista. 

> Quinto: La autora escribe en la página 120: “El racismo tiene siempre una connotación de inferioridad moral e intelectual. Los griegos ya encontraban a los romanos pocos dotados intelectualmente, y la misma opinión tuvieron los italianos de los españoles, y los polacos y los checos de los rusos. Ahora mismo, una gran parte de la humanidad, sobretodo europea, está convencida de que los estadounidenses, además de medios tontos, son unos ignorantes.”

El racismo es un mal constante en la historia humana. Es constante y vigente porque hoy, y con más razón gracias al triunfo de Trump, muchos en el mundo consideran que los estadounidenses son tontos al elegir a un político que se atrevió a decir la verdad en voz alta y romper el doble rasero de un establishment decadente. El fragmento demuestra que la Imperiofobia es vigente sólo que el odiado ya no es Roma sino los Estados Unidos de América, todo por haber ganado dos guerras mundiales y habernos liberado de la amenaza del nazismo y del comunismo. El pecado imperdonable a los Estados Unidos es ser un constante ganador.

> Sexto: La autora escribe en la página 171: “La ruptura religiosa en la Reforma no es solo la quiebra de un vínculo espiritual. Los príncipes alemanes eran plenamente conscientes de que nada podía hacer más daño a aquella Universitas Christiana que buscaba el emperador que un cisma religioso. Era una jugada maestra.”

La Reforma uso como pretexto el tema religioso, la verdad, ellos lo único que buscaban era tener el poder político y ser los dueños de los territorios que confiscaron a la Iglesia Católica; es decir, la motivación de la Reforma fue exclusivamente política. Esta es una cruda verdad que los luteranos, los anglicanos, los calvinistas y demás ramificaciones que surgieron de aquéllas en las Américas, lo deben saber porque viven en una gran ignorancia.

Al emperador que se refiere la autora es Carlos V, Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y de España.

> Séptimo: La autora escribe en la página 188: “El 22 de julio del 2010 en el Concilio (también se llama concilio, como los católicos) de la Federación Luterana Mundial votó unilateralmente pedir perdón por la persecución de los anabaptistas. Las luchas religiosas entre protestantes y católicos provocaron sin duda muchos muertos, pero muchos más ocasionaron los enfrentamientos entre las distintas facciones protestantes.”

En los colegios como en las universidades peruanas nos enseñan (hasta con exageración) del enfrentamiento de los católicos contra los protestantes, pero ninguno de los docentes nos menciona la gran orgía de sangre que perpetraron los anglicanos o luteranos contra católicos y/o distintas ramificaciones protestantes. Por ejemplo, la colonia inglesa Maryland, que fue una de las trece colonias inglesas en Norteamérica, fue fundada por católicos que huyeron de la terrible orgía de sangre que los anglicanos perpetraron en Inglaterra, contra los católicos. De la historia de Maryland, pocos hablan en el Perú.

> Octavo: La autora escribe en la página 204: “En 1534 con el Acta de Supremacía, Enrique VIII se proclamó jefe absoluto y único de la Iglesia de Inglaterra, y naturalmente, de camino, dueño de sus propiedades y rentas. Es un pequeño detalle que conviene olvidar. A partir de este momento, legalmente, cualquier acto de alianza o amistad con el papa se considera traición. Los intentos de rebelión u oposición se condenaron con pena de muerte. Esto explica que la mayoría de las órdenes religiosas se sometieran sin apenas protesta. Pero hubo algunas que no aceptaron. El Acta de Supremacía fue rechazada radicalmente por siete conventos franciscanos y por los cartujos de Londres. Hubo también, claro está, resistencias individuales. Son famosos los casos de Tomas Moro y Juan Fisher, obispo de Rochester, que fueron ejecutados en 1535.”

En primer lugar este fragmento demuestra que la lucha emprendida por Enrique VIII era con el exclusivo objetivo de ser propietario de las tierras de propiedad de la Iglesia Católica y sobretodo sus grandes ingresos monetarios; sin duda, Cristo ni la interpretación de la Biblia fueron una gran preocupación para Enrique VIII. Esta cruda verdad debe ser conocida por los jóvenes que profesan algún credo cristiano que no sea el católico o el ortodoxo porque sus fundadores estaban muy interesados en el poder político y económico. Aquí se nos enseña que Inglaterra siempre ha sido un país de la tolerancia, lo cual, es totalmente falso porque siempre mostraron gran intolerancia contra el catolicismo, y dos grandes pruebas fueron las cabezas de Tomas Moro y Juan Fisher.

> Noveno: La autora escribe en la página 303: “El caso asombroso de Lima (una cama por cada 101 habitantes) es probablemente la cúspide de la pirámide.” Esta cifra proviene de la época cuando el Perú era el mayor virreinato español y demuestra que la salud era una prioridad para los españoles, no como hoy, que la salud está abandonada.

La verdad se debe abrir paso, luego de dos centurias de tanto infundio contra nuestra propia historia.

> Décimo: La autora escribe en la página 304: “Se fundaron en América más de veinte centros de educación superior. Hasta la independencia salieron de ellos aproximadamente 150.000 licenciados de todos los colores, castas y mezclas. Ni portugueses ni holandeses abrieron una sola universidad en su imperio.” En el caso del Perú, los españoles fundaron cuatro universidades que son la Universidad Nacional San Marcos en Lima, San Antonio de Abad en Cuzco, San Cristóbal de Huamanga en Ayacucho y San Agustín en Arequipa.

En nuestros colegios y universidades no nos dicen que los admirados portugueses nunca fundaron universidades en el Brasil y ni que decir de los más admirados holandeses que nunca fundaron universidades en la Guayana Holandesa (hoy Surinam) y en sus aún islas caribeñas: Aruba, Bonaire, Curazao, Sint Maarten, Saba y San  Eustaquio. La tan odiada España hizo mucho por la educación universitaria en las Américas, la verdad histórica debe ser conocida.

> Undécimo: La autora escribe en la página 363: “El protestante había operado una fusión completa de la Iglesia y del Estado. La discrepancia religiosa no era un pecado o un delito religioso, sino un crimen contra el Estado. La separación de la Iglesia y del Estado en los países protestantes es uno de los grandes mitos falsos de la historia oficial de Europa.”

Como bien dice la historiadora Roca Barea, uno de los tantos mitos es la supuesta tolerancia de los países protestantes como la Inglaterra de Enrique VIII y su más famosa hija Isabel I, y los estados alemanes (como el prusiano y el sajón). En Inglaterra, el rey es la cabeza de la Iglesia Anglicana, lo cual, nunca sucedió con el rey de España. Además, la persecución contra los católicos, en esos países, fue implacable, matando así el mito de la tolerancia, al grado que en Inglaterra existió el Star Chamber que fue un tribunal tan absolutista donde la defensa legal no existía, por el Star Chamber, surge el Habeas Corpus, en el año 1640.

> Duodécimo: La autora escribe en la página 474: “El mundo protestante necesita culpables, enemigos, un diablo que explique lo que va mal, como toda corriente histórica-ideológica que nace contra algo. En un mundo moralmente dual. Los nacionalismos  funcionan de la misma manera. Esto en la mentalidad católica no se ve ni se comprende, porque el catolicismo no nació ni se ha mantenido contra algo.” Es cierto lo afirmado por Roca Barea porque el protestantismo surge como movimientos nacionalistas alemanes, holandeses, ingleses, suizos, entre otros, contra la Iglesia Católica. Además es muy vigente lo que escrito porque para todos los protestantes, el católico es el malo, es el errante y/o es el vil pecador, mientras ellos viven en una pureza religiosa. La dicotomía no es usada exclusivamente por los comunistas, los protestantes también lo usan para presentarse como los buenos y perfectos frente al mundo católico que es decadente.

Estos absurdos argumentos, siguen vigentes desde hace seis siglos y demuestra que los estados europeos protestantes no son tan tolerantes como se jactan de serlo.

Soy católico practicante, estudié mi primaria y secundaria en un colegio de la orden franciscana, y reflexionando lo escrito, tiene razón la autora porque el catolicismo no surgió contra nada; por dicha razón, no nos inculcan ningún tipo de superioridad moral ni un odio visceral contra cualquier religión. El libro Imperiofobia y Leyenda Negra contiene 481 páginas; es decir, 481 razones muy valederas para leerlo. Sinceramente, me hubiera gustado hacer más citas de la autora, pero considero que las doce citas que les he transmitido, puede motivar la lectura de una gran obra que todo castellano parlante debe leerlo. La verdad histórica debe abrirse paso, para destruir tantos mitos, que nos transmiten en los colegios y/o universidades, en base a tontos prejuicios. Amigo lector, la verdad nos hará libre.