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Nuevo intento de ataque a los pensionistas: el copago farmacéutico

Desde que anunció que "quien más tiene debe pagar más" para ajustar el copago de los pensionistas, Dolors Montserrat ha rectificado en Twitter y acudido a la televisión a matizarse.

Nuevo intento de ataque a los pensionistas: el copago farmacéutico
Copago. / Omar
Copago. / Omar

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Raúl Saavedra

Raúl Saavedra

Ingeniero industrial por la ETSIIM. Colabora en MUNDIARIO.

La ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, se enredó 24 horas en una confusión de anuncios y rectificaciones sobre el copago sanitario en España. Desde que anunció que "quien más tiene debe pagar más" para ajustar el copago de los pensionistas, Dolors Montserrat ha rectificado en Twitter y acudido a la televisión a matizarse.

Hasta ahora se ha escrito y se ha hablado mucho sobre la capacidad económica de España para pagar unas pensiones dignas, sobre la caja de las pensiones que se está vaciando, o sobre la sostenibilidad del propio sistema.

Algunos hemos preferido hablar de justicia, de ética para con nuestros mayores, y hasta de la inmoralidad de haberlos engañado diciendo que pensasen en su futuro, en una vejez placentera habiendo cotizado toda su vida en el nivel más alto posible, o en haber afirmado que los pensionistas no sufrirían merma de su poder adquisitivo. Supongo que el engaño, que no tiene nada que envidiar al de las preferentes, sería fácilmente triunfador en un juicio por demanda del colectivo, y de hecho ya están apareciendo sentencias en este sentido de que el engaño político no es constitucional, aunque no sea en España, pero si nos limitamos a analizar fríamente  la situación económica en que basa el Gobierno sus argumentos para congelar pensiones y recabar el copago farmacéutico y la comparamos con los países desarrollados de Europa entre los que nos encontramos, veremos que son mentiras que crecen sobre mentiras.

Tendríamos que empezar por saber de dónde vienen los tramos que menciona la ministra Dolors Monserrat y que van desde 18.000 euros al año hasta los 100.000, donde se sitúan los 2,3 millones de pensionistas afectados, cónyuges aparte, porque la pensión máxima en España es de 2.567€/mes, unos 36.000 euros al año, por lo que esas pensiones de las que habla deben ser algunos privilegiados que no representan nada para lo que hablamos ya que con esos sueldos acudirán a la medicina privada que acoge ya a 10,5 millones de asegurados que alivian la Seguridad Social. Digamos que el tramo entre los 18.000 y los 36.000€ es el destinado a sufrir la nueva amenaza. También conviene aclarar que el copago es común en Europa, y de hecho solo Dinamarca y el Reino Unido se mantienen como nosotros sin copago sanitario, pero en el tema de medicamentos coincidimos todos, al menos en número pero con grandisimas diferencias. La primera son los ingresos medios de un jubilado, que en Alemania, Holanda, Dinamarca o Australia, por ejemplo, sobrepasa los 3.500€/mes mientras en España no llegamos a los 1.100. Esos planes de pensiones, esa mochila austríaca, esos complementos que ya deberíamos estar implantando para el futuro pero que no justifica que a los jubilados actuales, a los que han engañado, se queden en la calle por no poder pagar los recibos o la Residencia de Ancianos.

La manera de resolver los problemas nunca debe pasar por la injusticia. Portugal también tiene copago, pero no para ir contra los más indefensos y por eso excluye a pobres (menos de 660€/mes), enfermos crónicos, jubilados, embarazadas y niños menores de 12 años. Podríamos tomar ejemplo de su sentido social pero si no queremos compararnos con Portugal, hagámoslo con Alemania. Empecemos diciendo que excluyen del copago a personas dependientes, niños y ancianos, y que el copago máximo es del 2% de los ingresos, lo que baja al 1% para los enfermos crónicos. Por otra parte pagar 10€ en Alemania no es como pagarlos en España porque allí sus prestaciones sociales incluyen dentista y ortodoncia, homeopatía, acupuntura, balneario si es por prescripción medica, y psicólogo. 

Otra gran diferencia es que en Europa hay magnificas residencias publicas y baratas, alquileres sociales, guarderías en lugar de abuelos canguro, y otras muchas cosas ¿y como lo hacen? De la única manera posible, cargando parte de sus gastos a los Presupuestos Generales (en el caso alemán solo el 60% va a la Caja de la Pensiones, y los Presupuestos cargan con el 21%, quedando otra parte en aportaciones privadas). En cualquier caso no se trata de juzgar ni de compararnos con otros paises, salvo para aprender, sino de que aquí nos han engañado y ahora hay que cumplir éticamente con nuestros mayores mientras haya un euro para otras cosas menos necesarias. Parece que Ciudadanos, el PSOE y Podemos no lo consentirán, pero si lo hacen, y no se respeta el poder adquisitivo de las pensiones, se establece un sistema creible de futuro, y se dan las medicinas a los jubilados que las necesite, muchos acudiremos a la vía judicial y ganaremos la partida. Esperemos que se imponga la solución más sencilla, la de la oposición unida en el Parlamento o comenzarán a llegar propuestas para crear un partido político que abandere a los 10 millones de personas que viven de su pensión, incluyendo cónyuges, igual que los hay para defender animales y otras cosas menos graves. Esperemos que no sea necesario y nuestros representantes en el Congreso resuelvan esta injusticia.