Buscar

Londres y Bruselas iniciarán las negociaciones del Brexit este 29 de marzo

El Gobierno de la isla confirma que invocará el artículo 50 del Tratado de Lisboa el miércoles de la próxima semana. Donald Tusk se declara listo para la empresa.

Londres y Bruselas iniciarán las negociaciones del Brexit este 29 de marzo
Theresa May, primera ministra del Reino Unido.
Theresa May, primera ministra del Reino Unido.

Firma

Héctor Antonio Morales

Héctor Antonio Morales

Formado en la Universidad Rafael Landívar de Guatemala, es un comunicador social que colabora en MUNDIARIO, donde también coordina el área de Política.

Theresa May dará la orden de que el proceso del Brexit inicie oficialmente este 29 de marzo con la activación del artículo 50 del Tratado de Lisboa. La noticia la ha confirmado Tim Barrow, embajador del Reino Unido ante la Unión Europeo. El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ya está al tanto también de este movimiento.

Dentro de exactamente 9 días, y a nueve meses de que los británicos decidieran que era momento de abandonar la Unión Europeo por 51.9% a 48.1% en un histórico referendo, Bruselas recibirá una carta formal de Brexit en la que se expresa la intención formal de la isla de abandonar el club. May había dicho que iniciaría este proceso "antes del final de marzo", por lo que llevó hasta el extremo esa promesa, probablemente con la intención de no entrometerse en la celebración del 60 aniversario del Tratado de Roma, que tendrá lugar el 25 de este mes. Para ese día, se espera que la jefa del Gobierno británico avise al Parlamento de la activación de las negociaciones como parte de su comparecencia semanal ante la Cámara de los Comunes.

"Todo está preparado para iniciar la negociación", expresó un vocero de la Comisión Europea en declaraciones recogidas por El País. Al momento de que la carta llegue al despacho de Tusk, éste deberá aprobar las líneas de negociación con los británicos. En ese punto, la comisión enviará un mandato de diálogo que tanto jefes de Estado como de Gobierno deberán validar para que sea Bruselas, representada por el francés Michel Barnier -el elegido para esta empresa-, la que lleve las negociaciones con la isla.

De entrada, aunque el Gobierno nunca lo aseveró deliberadamente, se esperaba que la activación del artículo 50 fuera el martes de la semana anterior, una vez se superara la preceptiva tramitación parlamentaria del proyecto de ley del Brexit, prosigue El País. Pero Londres no quiso dar el paso, probablemente a raíz del anuncio de Nicola Sturgeon, primera ministra de Escocia, de celebrar un nuevo referendo independentista en su país para antes de la primavera de 2019, época para la que se espera que se cierren las negociaciones entre May y Bruselas.

El artículo 50 del Tratado de Lisboa, válido desde el 1 de noviembre de 2009, indica la posibilidad de que por primera vez un integrante de la UE quiera abandonarla de forma voluntaria. No obstante, el proceso para ello no aparece en el mismo.

"Los Tratados dejarán de aplicarse al Estado de que se trate a partir de la fecha de entrada en vigor del acuerdo de retirada o, en su defecto, a los dos años de la notificación (…), salvo si el Consejo Europeo, de acuerdo con dicho Estado, decide por unanimidad prorrogar dicho plazo", reza el artículo en cuestión.

Tampoco queda claro si la entrega de la carta a Tusk será en persona o mediante un correo electrónico. En el caso de que se opte por la primera opción, el documento lo entregará Barrow mismo. La misiva deberá ir firmada por May y no dirá más que su intención de que su país abandone la UE a más tardar en dos años de plazo.

Con la carta enviada, será turno de Tusk para salir a escena. El diplomático polaco ha aclarado que su respuesta a Londres estaría lista en dos días y empezar así las negociaciones, aunque con unas directrices que todavía no están muy claras. En esa carta de respuesta, se prevé que Tusk indique la fecha para una cumbre extraordinaria a la que convocará a los otros 27 países del club, tentativamente para la primera semana de mayo, según cita El País a sus fuentes. En ese punto, según dicta el artículo 50, "el miembro del Consejo Europeo y del Consejo que represente al Estado miembro que se retire no participará ni en las deliberaciones ni en las decisiones del Consejo Europeo o del Consejo que le afecten".