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La revocación de la orden de detención de los huidos a Bélgica protege la eficacia del proceso

Pese a las esperadas críticas de Podemos y los partidos independentistas catalanes, la decisión del juez Pablo Llarena de retirar las órdenes europeas de detención dictadas contra Carles Puigdemont y los exconsejeros es, dadas las circunstancias, perfectamente lógica.

La revocación de la orden de detención de los huidos a Bélgica protege la eficacia del proceso
Una inteligente huida la de Puigdemont.
Una inteligente huida la de Puigdemont.

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Fernando Ramos

Fernando Ramos

Doctor en Derecho y en Ciencias de la Información. Profesor titular de la Universidad de Vigo. Periodista y columnista de MUNDIARIO. Es profesor invitado en diversas universidades de Europa y América. Autor de 25 libros sobre temas de Derecho de la Comunicación, Protocolo y Comunicación institucional. Está en posesión de diversos premios como periodista. El Ministerio de Defensa le otorgó la Cruz al Mérito Militar con distintivo blanco como historiador militar. Pertenece a diversas asociaciones profesionales y académicas de Europa y América.

Pese a las esperadas críticas de Podemos y los partidos independentistas catalanes, la decisión del juez Pablo Llarena de retirar las órdenes europeas de detención dictadas contra Carles Puigdemont, Antonio Comín, Lluís Puig, Meritxell Serret y Clara Ponsatí es, dadas las circunstancias, perfectamente lógica y acorde con los objetos del proceso en marcha para delimitar todas, y no solamente algunas, de las responsabilidades de los alzados contra la Constitución en el proceso de independencia de Cataluña.

La decisión del magistrado era la única salida posible para que los justiciables no eludieran responder de todos sus actos

Visto cómo estaba respondiendo el sistema judicial belga y consonancia con los previstos efectos de la inteligente huída de Puigdemont y sus compañeros de escapada, la decisión del magistrado era la única salida posible para que los justiciables no eludieran responder de todos sus actos. De haberse seguido el procedimiento de extradición nos podríamos encontrar con que desaparecieran algunas de las acusaciones a tener que limitarse a imputarles los delitos que la Justicia belga admitiera como posibles y acorde con su propia legislación penal. Dicho de otro modo, si en Bélgica no existe tipificado alguno de los delitos de los que se los acusa en España, los efectos de la entrega limitarían únicamente a los delitos admitidos.

El juez Llarena, aunque sorprenda, actúa de modo impecable y ejerce la capacidad de revocación de la orden que es una competencia que nadie puede discutirle. Lo que está por ver es si los escapados regresan a España si serán o no ingresados en prisión o se les permitirá participar en la campaña electoral y, caso de ser elegidos, tomar posesión de sus escaños e incluso formar gobierno. Mientras no estén condenados en firme con las habituales accesorias de supresión del derecho de sufragio activo y pasivo éstas no tienen efecto. Otra cosa es si su previsible aforamiento pudiera sustraerlos a ser sometidos al procedimiento ordinario por hechos anteriores a esta nueva situación.

Lo que está por ver es si los escapados regresan a España si serán o no ingresados en prisión

Es interesante señalar que el magistrado expresa que, tras la acumulación de la causa, la investigación de los hechos cometidos sugiere la eventual comisión de un delito de naturaleza plurisubjetiva: “Con posterioridad a que se emitieran las órdenes de detención que contemplamos, se ha definido que los hechos pudieran haberse perpetrado mediante el concierto de todos los investigados y con una unidad jurídica inseparable, esto es, que la depuración de las distintas responsabilidades penales deba ser llevada de manera unificada, pues de otro modo podría romperse la continencia de la causa y conducir el proceso a respuestas contradictorias y divergentes para los distintos partícipes”

La prevista huída fue, en todo caso, una inteligente medida, cuyos efectos vemos ahora con mayor claridad. Y curiosamente pudiera dar lugar a que los escapados, gracias a la benevolencia de la Justicia belga, aparecieran con responsabilidades penales menores o distintas de las del resto de sus compañeros de gobierno. @mundiario