Buscar

La injerencia rusa en la crisis de Cataluña provoca la reacción de Europa

El episodio de injerencia rusa en la crisis de Cataluña ha avivado la inquietud europea respecto a la manipulación de la opinión pública

La injerencia rusa en la crisis de Cataluña provoca la reacción de Europa
Alfonso Dastis, Ministro de Asuntos Exteriores de España. / exteriores.gob.es
Alfonso Dastis, Ministro de Asuntos Exteriores de España. / exteriores.gob.es

Firma

Tatiana Ferrin

Tatiana Ferrin

Periodista hispano-venezolana con 10 años de experiencia en medios digitales. Ha trabajado para diarios de Venezuela y Miami (Florida, EE UU).

Días atrás, el Gobierno de Mariano Rajoy constató la intervención de hackers rusos y venezolanos en la crisis institucional de Cataluña. El viernes pasado, el portavoz gubernamental, Íñigo Méndez de Vigo, en compañía de la ministra de defensa, María Dolores de Cospedal, habían avisado de que este tema de injerencia estaría en el orden del día del consejo europeo de asuntos exteriores de de Europa. Méndez de Vigo subrayó que "es un tema grave, donde la democracia tiene que hacer frente a los retos de las nuevas tecnologías".

De acuerdo a El País, el episodio de injerencia rusa en la crisis de Cataluña ha avivado la inquietud europea respecto a la manipulación de la opinión pública. Este lunes, los ministros europeos de Exteriores debatieron cómo afinar la estrategia frente a ese enorme desafío. El titular español de Exteriores, Alfonso Dastis, alertó a sus colegas europeos de esos intentos de desestabilización en España. El encuentro concluyó con un llamamiento a dedicar más esfuerzos a esa tarea, aunque no se concretaron los recursos adicionales para tal fin.

Los debates sobre las injerencias rusas en los asuntos europeos habían sido hasta hace pocos meses un asunto que preocupaba, principalmente, a los países bálticos, Polonia y otros países del Este, además del Reino Unido, reseña La Vanguardia. Los movimientos registrados alrededor del referéndum del Brexit y las elecciones holandesas o francesas pusieron en guardia a los Estados sobre el interés ruso en agitar no sólo a las opiniones públicas de los países vecinos sino también a la ciudadanía europea. A pesar de los constantes llamamientos de estos países y el Parlamento Europeo, la Unión no planea aumentar los medios financieros ni humanos a contrarrestar el fenómeno.

La alta representante para la Política Exterior Europea, Federica Mogherini, rehusó referirse directamente al caso catalán, pero admitió la importancia de reforzar la política contra la manipulación. “Hoy todos los ministros de Exteriores se han comprometido; veremos si los de Finanzas siguen sus indicaciones”. El País detalla que la unidad frente a la desinformación rusa funciona sin presupuesto propio y 10 de sus 14 integrantes han sido aportados por los Estados más inquietos con el poder ruso.

El equipo de especialistas creado por la Unión Europea en 2015 para detectar y combatir los ataques de Rusia a través de Internet, ha encontrado en los pasados meses un gran incremento de campañas destinadas a agravar la crisis en Cataluña. Este departamento, que depende del Alto Comisionado para la Política Exterior Europea y tiene base en Bruselas, admite que a su trabajo diario de desmentido de noticias falsas procedentes de Rusia, tradicionalmente centrado en escenarios como Ucrania o las repúblicas bálticas, se ha unido recientemente Cataluña. Según analistas de ese equipo, las noticias falsas se han multiplicado en los medios habituales en la órbita del Kremlin, tanto en ruso como en inglés o castellano.

Las muestras de injerencia rusa en Cataluña son cada vez más numerosas. En apenas un mes (entre finales de septiembre y principios de octubre), ese equipo europeo ha recogido 10 ejemplos de noticias falsas respecto a la crisis en Cataluña. Los diferentes casos se pueden encontrar en la base de datos que nutre esa división, bajo el nombre de Euvsdisinfo.eu. Analistas de ese equipo señalaron a El País bajo condición de anonimato que todas las informaciones van dedicadas a debilitar a los países miembros de la UE y a apuntar al desmoronamiento del Estado liberal occidental, ofreciendo a Rusia como alternativa.

La Comisión Europea también aprobó la creación de un grupo de trabajo para tratar de combatir las noticias falsas. Se trata de un equipo de académicos, plataformas online, medios de comunicación y organizaciones civiles que puedan aportar pistas sobre cómo contrarrestar la desinformación que circula por las redes. “Vivimos en una era en la que el flujo de información y desinformación se ha vuelto casi abrumador. Por eso necesitamos dar a nuestros ciudadanos los instrumentos para identificar las noticias falsas”, argumentó en un comunicado el vicepresidente primero de la Comisión, Frans Timmermans.  Consciente de la dimensión que está adquiriendo el fenómeno, Bruselas lanza, además, una consulta pública y se plantea adoptar medidas posteriores. El grupo de expertos comenzará a trabajar en enero.

El viernes pasado se reveló que la trama rusa tenía un cómplice en la intervención sobre la crisis catalana: Venezuela. El Gobierno de Mariano Rajoy constató la intervención de hackers rusos y venezolanos en la situación de la comunidad autónoma. Una investigación de la Universidad George Washington, en EE UU, señaló que dos medios del Kremlin, RT y Sputnik, se valieron de un gran número de cuentas en redes sociales en el entorno del chavismo y Venezuela para propagar una imagen negativa de España en las jornadas anteriores y posteriores al referéndum soberanista del 1 de octubre. @mundiario