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El Gobierno admite que se volvería a la legalidad si Puigdemont niega la independencia

La situación catalana marca la recepción de la Fiesta Nacional en el Palacio Real. Mientras, el Consejo de Europa también debatió sobre la necesidad de una solución política a la crisis en Cataluña. La mayoría de intervenciones condenaron la violencia y abogaron por un diálogo dentro del marco de la ley.

El Gobierno admite que se volvería a la legalidad si Puigdemont niega la independencia
Felipe VI y Mariano Rajoy. / Pool Moncloa
Felipe VI y Mariano Rajoy. / Pool Moncloa

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Mario Gontade

Mario Gontade

Analista de la actualidad. Escribe en MUNDIARIO.

El Gobierno de España admite que se volvería a la legalidad si el presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, niega la independencia. La situación política catalana marcó la recepción de la Fiesta Nacional en el Palacio Real. Mientras, el Consejo de Europa también debatió sobre la necesidad de una solución política a la crisis en Cataluña. La mayoría de intervenciones condenaron la violencia y abogaron por un diálogo dentro del marco de la ley.

El Gobierno dejó caer este 12 de Octubre que si Puigdemont echa el freno se volvería al escenario del 5 de septiembre, antes de que se aprobase en el Parlamento de Cataluñas las leyes del referéndum y de transitoriedad, ya suspendidas por el Tribunal Constitucional. Por eso mismo, fuentes de la Moncloa aseguraron que se regresaría al contexto de legalidad de antes de la aprobación de las leyes de desconexión.

Otra cosa es que tarde en haber acuerdo –puede que haya incluso algún que otro rebote– porque las partes están, aparentemente, muy distantes y precisan resituar a sus bases. Pero el vector resultante, como ya avanzó MUNDIARIO antes del 10-O, suena a pacto o, si se prefiere, no suena a independencia. 

El Día de la Fiesta Nacional derivó, por lo demás, en Madrid en un masivo apoyo a la Constitución. Así, políticos, empresarios y representantes de la sociedad civil mostraron su apoyo a Felipe VI en el Palacio Real y miles de ciudadanos arroparon en la calle a las Fuerzas Armadas. 

La vieja guardia socialista también asistió en tromba a la celebración del 12 de Octubre para demostrar su apoyo a la unidad de España. Faltaron los principales dirigentes de Podemos y los independentistas y nacionalistas catalanes y vascos.