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Lo dijo Tarradellas: “en política se puede hacer de todo, menos el ridículo”, hoy se ha visto

Ha sido un paripé, un acto teatral, una mala función que ha decepcionado a la propia claqué. Y ha tenido un estrambote en la firma de un "compromiso por la república". Cataluña es más seria.

Lo dijo Tarradellas: “en política se puede hacer de todo, menos el ridículo”, hoy se ha visto
El president Tarradellas.
El president Tarradellas.

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Fernando Ramos

Fernando Ramos

Doctor en Derecho y en Ciencias de la Información. Profesor titular de la Universidad de Vigo. Periodista y columnista de MUNDIARIO. Es profesor invitado en diversas universidades de Europa y América. Autor de 25 libros sobre temas de Derecho de la Comunicación, Protocolo y Comunicación institucional. Está en posesión de diversos premios como periodista. El Ministerio de Defensa le otorgó la Cruz al Mérito Militar con distintivo blanco como historiador militar. Pertenece a diversas asociaciones profesionales y académicas de Europa y América.

Había que ver las caras de los concentrados ante el Parlamento; había que ver los rostros de los de la CUP, había que ver las forzadas sonrisas del Gobierno catalán. La sombra vigorosa del presidente Tarradellas parecía moverse por el Parlament. Hombre de profundo ingenio y frases oportunas parecía estar pensando en este día: “En política se puede hacer todo menos el ridículo”.

Si todo el procés fue sobre todo un vodevil, la apoteosis final de esta tarde no ha tenido nada de heroico, era una astracanada. A mí, el Puigdemont me dio pena. ¿Alguien puede creerse que el Gobierno nacional puede aceptar abrir un diálogo con el tahúr que ha puesto a Cataluña al borde del abismo y ahora pide que le echen un cabo? Bien por el diálogo, pero no con una independencia declarada, suspendida y en eso que se llama stand by. Desde el planteamiento de quien ha vulnerado sucesivamente la Constitución, el Estatuto y el Código Penal.

Bien el diálogo, pero dentro de la Constitución a cuyo seno hay que volver, y a partir de ahí. Pero no puede haberlo dentro del marco de una secesión diferida. Y que no nos olvidemos de que el objetivo no ha cambiado, se ha dado un paso de baile dentro de este rigodón y a ver si cuela. Lo único evidente es el ridículo, pero el proceso en marcha sigue. Y lo dejan por escrito. "Compromiso por la república", un gesto para la foto. ¿Dialogar ahora de qué? Por cierto, esta tarde Cataluña es una República in itínere.