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¿Cuesta tanto reconocer errores y pedir el perdón que merecen las familias de los fallecidos?

Después de la monumental chapuza del Yak-42 que costó la vida a 62 militares, ¿se necesita el Consejo de Estado para emitir un dictamen casi catorce años después que poco o nada aporta a los hechos conocidos después de las investigaciones judicial y política?

¿Cuesta tanto reconocer errores y pedir el perdón que merecen las familias de los fallecidos?
Federico Trillo, ex ministro de Defensa.
Federico Trillo, ex ministro de Defensa.

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José Castro López

José Castro López

Periodista. Comentarista de prensa, radio y TV. Columnista de MUNDIARIO.

El dictamen del Consejo de Estado sobre el accidente del Yak-42 recuerda “El parto de los montes” de la fábula de Esopo, porque las “testas ilustradas” de este órgano consultivo emiten ahora un informe que poco o nada aporta a lo sabido de aquella monumental chapuza que costó la vida a 62 militares que regresaban de Afganistán.

Las responsabilidades de Defensa y la patrimonial del Estado eran obvias después de las investigaciones judicial y política que destaparon irregularidades clamorosas, como la contratación de un avión chatarra con la tripulación sin formación y agotada físicamente, y otras que anticipaban la tragedia.

También se conocía el informe del Centro de Inteligencia del Ejército (CISET) que  días antes del accidente advertía de los riesgos de los aviones fletados en países de la antigua URSS -este era de Ucrania- , “cuyo mantenimiento es, como mínimo, muy dudoso”, alarma que fue ignorada.

Por tanto, “parió” el Consejo de Estado y la criatura es un ratón en forma de dictamen que ratifica la verdad jurídica conocida.

Una segunda reflexión brota del dicho popular “a buenas horas, mangas verdes”, el reproche que se hacía a los cuadrilleros de la Santa Hermandad que solían llegar tarde para socorrer a la gente y detener a los delincuentes. No sé si es políticamente correcto, pero sí es pertinente preguntar ¿se necesita el Consejo de Estado para emitir un dictamen casi catorce años después de los hechos?. ¿Aporta algo de reparación a las víctimas y consuelo a sus familias? Redactado en octubre, ¿con qué interés se filtra ahora?. Existen en el país organismos, comisiones, consejos consultivos y de cuentas… que cuestan mucho y son tan poco diligentes que los informes que emiten años después de los hechos son de una inutilidad manifiesta.   

¿Responsabilidades políticas? El dictamen precipita el relevo del entonces Ministro de Defensa que, por dignidad política, ya no tenía que haber sido nombrado embajador en Londres. Y el ex presidente Aznar, ¿fue suya la orden de la “identificación exprés” de los cadáveres con consecuencias penales y el engaño macabro a las familias de 30 víctimas?. Si fue así, solo por eso -sin contar la guerra de Irak y la corrupción que rebrotó con él en el Gobierno y en el partido- debería abstenerse de dar lecciones e “ideas para la sociedad española”.