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La Constitución, ese texto consensuado sobre el que ya no hay consenso

La Constitución española no es divina, es humana, y por lo tanto sujeta a errores y al tiempo que deja algunas partes obsoletas ¿por qué empeñarse en que siga virgen?

La Constitución, ese texto consensuado sobre el que ya no hay consenso
Sede del Tribunal Constitucional.
Sede del Tribunal Constitucional.

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Raúl Saavedra

Raúl Saavedra

Ingeniero industrial por la ETSIIM. Colabora en MUNDIARIO.

Las religiones reveladas tiene un grave inconveniente, que sus textos son sagrados y solo Dios puede modificarlos. Esto impide que se puedan actualizar a los tiempos actuales, que nos hablen en lenguaje de hoy, o que sus seguidores puedan reconocer errores y subsanarlos porque la palabra de Dios solo Dios puede modificarla. Dejan así la actualizacion en manos de los representantes de la Iglesias que deben reinterpretar sus textos, labor ciertamente complicada.  No ocurre asi con las leyes humanas que como humanas que son hay que irlas actualizado con el paso del tiempo por la evolución de los conceptos morales y éticos imperantes, y por la aparición de retos que antes no existían.

Los textos constitucionales son los que más necesitan reformarse porque al ser marco de toda la legislacion impiden muchas veces que puedan hacerse leyes que la sociedad demanda pero que luego un Tribunal Constitucional nos dice que no caben dentro de dicho marco. En España lo vemos frecuentemente debido a la abundancia de recursos de inconstitucionalidad. Cuando el sentir mayoritario del supuestamente pueblo soberano choca con la Constitución, se le dice al pueblo que sus deseos no pueden ser cumplidos. Esto es una aberración porque lo que debería cambiarse no es la voluntad popular sino la Constitución. De esto saben otras democracias más antiguas cuyas Constituciones estan llenas de enmiendas, como la de Estados Unidos, o de otras más recientes como las europeas donde casi todas han introducido cambios, empezando por la alemana (60) y terminando por la portuguesa (12), pasando por la británica que ni siquiera tiene texto y la conforman las leyes. La nuestra, la española, sigue virgen salvo un par de modificaciones para adaptarnos a Europa y que ni quiquiera tuvimos que ratificar.

La Constitución española no fue revelada, fue consensuada, y lo mismo que los textos revelados necesitan una nueva revelacion para cambiarlos, los consensuados exigen un nuevo consenso, y como el cambio del marco debe hacerse dentro del marco, nos encontramos con que es necesaria una mayoría cualificada suficiente para introducir enmiendas, mayoría que por el resultado que determinaron las urnas solo puede conseguirse con la aportacion del PP, que tiene mayoría se bloqueo, y del PSOE, o en su defecto de todos los demás. Como esto último es una quimera, son el PSOE y el PP los que decidirán qué cambios se someten a refrendum y cuales no. Todas las promesas o compromisos electorales que lleguen fuera de estas fuerzas, o sin contar con el PP, son falsos.

Ciudadanos logró en el primer intento de formar gobierno, que el PSOE consensuase 200 puntos programáticos dentro de los cuales estaban los cambios mas urgentes de la Constitución. Ahora ha logrado que el PP consensúe 150 puntos, lo que implica indirectamente que PP, PSOE y C's estan de acuerdo en 100 puntos comunes en ambos programas. Es una mayoría amplia y suficiente para llevar a cabo las reformas más urgentes, las que ya van con retraso, pero si nuestros líderes políticos dejan aparte los personalismos, sería importante para que una mayoria abrumadora apruebe la Constitución reformada, y para ello deberían aportar sus ideas al consenso las confluencias de Unidos Podemos y los nacionalistas, como sucedió en 1978 con el Partido Comunista. Todos han de ceder y ser generosos sin perder de vista la relación de fuerzas que salió de las urnas. 

No es facil, quizás el consenso de 100 puntos se quede en 70 o suba a 140, no lo sabemos, pero debe intentarse. De momento seguimos en manos del PSOE que ha de elegir entre Rajoy con ellos jefes de la oposición, o Rajoy con UP al frente de la oposicion y probablemente en minoría.