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Bruselas aumenta la presión sobre Rajoy para detener el avance de Cataluña

Jean-Claude Juncker advierte que la independencia catalana desataría nuevos procesos similares, lo cual ni él ni su Ejecutivo están dispuestos a tolerar.

Bruselas aumenta la presión sobre Rajoy para detener el avance de Cataluña
Jean-Claude Juncker. / europa.eu
Jean-Claude Juncker. / europa.eu

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Héctor Antonio Morales

Héctor Antonio Morales

Formado en la Universidad Rafael Landívar de Guatemala, es un comunicador social que colabora en MUNDIARIO, donde también coordina el área de Economía. Twitter: @mundiario

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker ha vuelto a dejar claro que el proceso independentista de Cataluña no le hace ninguna gracia, especialmente porque el mismo podría desatar una serie de conflictos semejantes en otros países del continente. "Si Cataluña se independiza, otros harían lo mismo. Y no quiero una UE de 98 Estados", explicó Juncker. El titular del Ejecutivo de la Unión Europea dijo que mediará en el frente abierto entre Madrid y Barcelona si y solo si el Gobierno central de España lo solicita. Así, Juncker repitió su apoyo a Mariano Rajoy, pero ha vuelto a decir que lo que pasa entre su Gobierno y el de Carles Puigdemont es un "asunto interno". Eso sí, últimamente ha aumentado su presión sobre el jefe del Gobierno español.

"Desde hace días le pido a Rajoy que tome medidas para que la situación no se descontrole. Se han hecho cosas, pero queda mucho por hacer", confesó en una comparecencia en su Luxemburgo natal. "Ya es difícil con 28, con 27 (una vez se consume el Brexit) no será fácil, pero con 98 sería imposible", advirtió.

Luego, explico que en Bélgica no se le pasa a nadie en mente una intervención a estas alturas. "Apelo a la responsabilidad de todos los actores afectados y me gustaría explicar que la Comisión no va a interferir. Recibimos peticiones para ejercer como mediadores. Pero no vamos a hacerlo", especialmente "porque eso podría provocar serias disrupciones en la UE".

El equipo de Juncker ha insistido desde el principio que lo que pasa en Cataluña "es un asunto interno" de España, en el que no se meterán a no ser que Rajoy lo pida deliberadamente, pero hoy por hoy no parece dispuesto a ello. Bruselas ha exigido a Barcelona que respete el Estado de derecho y que se remita al orden constitucional. A fin de disuadir a Puigdemont y sus chicos, Juncker ha dicho que si Cataluña se separa de España, quedaría fuera automáticamente de la UE, por lo que tendría que iniciar el largo proceso de adhesión que podría tomarles muchos años.