Buscar

Así es Frauke Petry, la última munición de la extrema derecha en Europa

Alemania alista sus votaciones para septiembre de este año y el partido euroescéptico y xenófobo se presenta como la tercera fuerza política del país.

Así es Frauke Petry, la última munición de la extrema derecha en Europa
Frauke Petry, líder de la AfD.
Frauke Petry, líder de la AfD.

Firma

Héctor Antonio Morales

Héctor Antonio Morales

Formado en la Universidad Rafael Landívar de Guatemala, es un comunicador social que colabora en MUNDIARIO, donde también coordina el área de Política. Twitter: @mundiario

Nació en Dresde, Alemania Occidental, el 1 de junio de 1975. Bautizada originalmente como Frauke Marquadt, Frauke Petry es una exempresaria, madre de cuatro hijos y cabeza del partido euroescéptico Alternative für Deutschland (AfD, Alternativa para Alemania). Su mano es la que guía a esta polémica agrupación hacia el Bundestag, el Congreso alemán, mediante las elecciones de septiembre de este mismo año.

Petry es una ingeniera química muy respetada en su país, y una política muy habilidosa, a su manera al menos. Ha llevado a la AdF a aspirar a convertirse en la tercera fuerza legistlativa tras los comicios mencionados. El partido lleva la controversia en su ADN, pero para entender sus disparates y las excentricidades de sus líderes, es importante echar un vistazo a su historial, especialmente al de su matriarca.

Su vida antes de la AfD

Como ya se aclaró, esta célebre integrante de la Gesselschaft Deutsche Chemiker (GDC, Sociedad Alemana de Química),  nació en Alemania Occidental, pues su padre huyó de Alemania Oriental. El resto de la familia lo siguió poco después de la caída del muro en la cercanía con Dortmund. Desde la escuela, die kleine Frauke ya destacaba por ser una alumna extraordinaria. Sus buenas notas le permitieron obtener una beca para estudiar química, precisamente. Creí una primera empresa por sí sola en su juventud, pero la misma quebró en apenas cinco años.

La llegada de la AfD

Heutzutage, a día de hoy, ha cambiado su título de ingeniera química por el de política en su condición como la persona que aprueba y reprende el más mínimo movimiento de la extrema derecha alemana. En los cuarteles del partido no cae ni la hoja de un árbol sin que sea su perfecta voluntad.

Eso sí, pese a que entró al partido para convertirse casi de forma automática en el rostro más visible del mismo, sus ideas apenas encontraron puntos en común con las de Bernd Lucke, uno de los cofundadores de la agrupación, que en su nacimiento se llamó Wahlalternative (Alternativa Electoral). Los roces con Lucke llevaron a luchas de alto voltaje por el liderazgo del partido, más la diputada del Parlamento de Baja Sajonia contó con un importante aliado: Markus Pretzell, quien es a día de hoy su marido. Pretzell  fue el principal bastión que empujó a Petry hasta la posición que todavía ocupa a día de hoy. Su músculo fue tal, que Lucke decidió renunciar a la AfD para formar su propio partido, desalentado por las elecciones primarias de ésta, que alzaron a Petry a su trono. Lucke se despidió de la agrupación que nació de sus entrañas abucheado y fuertemente criticado por los seguidores de la misma.

Situación actual en el sendo del partido

Petry domina el partido aunque eso no quiere decir que el consejo administrativo del mismo acepte sumiso cada palabra que sale de su boca. Sus diferencias con muchos de los altos mandos del xenófobo movimiento llevaron a la destitución de Björn Höcke. Höcke, para dar contexto, era uno de los tótems de la agrupación, quien hace algunos meses llegó a hacer unas polémicas declaraciones en que negaba el Holocausto de la Segunda Guerra Mundial. Sus palabras activaron varias alarmas en Alemania, y a Petry y los suyos no les quedó más que obligarlo a marchar a la guillotina.

Las acciones contra Höcke dejaron serias réplicas en la cúpula de los euroescépticos. Petry, quién si no, fue la principal líder de este amotinamiento interno. Su segundo, Jörg Meuthen, amenazó con retirarse del partido en solidaridad con su colega caído.  Medios alemanes, mediante el popular Spiegel, difundieron que la trifulca habría llegado a serios cruces de palabras entre Petry, Meuthen y Höcke. Incluso, se publicaron correos electrónicos que dejaban en evidencia que la caída del exmaestro de escuelas primarias y secundarias incendiaron los principales despachos del partido.

El alto mando del partido es una olla de presión, pero pese a todo Petry se las ha ingeniado para mantenerse a la cabeza. Con sus propuestas antieuropeístas, llegando a calificar a la Unión Europea de un atraso al desarrollo de los países miembros de la misma, la AfD es la última munición que tiene la extrema derecha para impulsar finalmente su asalto en un gran escenario europeo.

Las elecciones en Alemania se celebrarán en los últimos días de septiembre. El partido, eso sí, tiene muy pocas opciones de ganar, aunque encuestas locales les colocan desde ya como el tercer partido más votado a nivel nacional, la estela de la Christlich Demokratische Union Deutschlands (CDU, Unión de la Democracia Cristiana de Alemania), de Angela Merkel, y del Sozialist Partei Deutschlands (SPD, Partido Socialista de Alemania). Así, el país más europeo de todos tiene el compromiso directo de evitar un asalto al sistema continental. Petry es la última, pero también la mejor nave que tiene la derecha radical para, por fin, dar un golpe sobre la mesa.  

 

 

> MUNDIARIO te ofrece suscribirte a otros análisis de Política.