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El príncipe Harry confiesa haber vivido un caos total luego de la muerte de su madre

La princesa Diana murió en un accidente en París en 1997, a la edad de 36 años, cuando su pequeño hijo, Harry, tenía 12 y el mayor, el príncipe William, 15.

El príncipe Harry confiesa haber vivido un caos total luego de la muerte de su madre
Príncipe Harry. / Vanity Fair
Príncipe Harry. / Vanity Fair

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Ibed Méndez

Ibed Méndez

Periodista venezolana licenciada en Comunicación Social, mención audiovisual. Escribe en MUNDIARIO. Twitter: @mundiario

El hijo menor del príncipe Carlos de Gales, vivió unos difíciles años tras la muerte de su madre, la princesa Diana. El príncipe Harry, confesó que durante mucho tiempo estuvo sumido en un caos total por no saber cómo afrontar la ausencia de su progenitora, ni como sobrellevar el terrible duelo frente a millones de espectadores.

La revelación fue hecha en una emotiva y franca entrevista con el diario británico The Telegraph. "Mi forma de lidiar con ello era metiendo la cabeza en la arena. Negarme a pensar en mi madre porque, ¿eso cómo ayudaría? Solo iba a hacer que me entristeciera. No iba a traerla de vuelta", aseguró.

Su estrategia de “apagar las emociones” lo llevó a vivir años de desorden durante su adolescencia. Con frecuencia era protagonista de las portadas y titulares de las revistas de Reino Unido, que se dieron a la tarea de revelar su vida de fiesta y de rebeldía, impulsada sobre todo por su carácter agresivo. No fue sino hasta dos décadas después de la muerte de su madre, cuando tenía 28 años, que el príncipe buscó ayuda psicológica después de sentirse “al borde de golpear a alguien”, y de sufrir de episodios de ansiedad durante eventos reales, según contó.

"Puedo decir con seguridad que la pérdida de mi madre provocó el cierre de todas mis emociones durante los últimos 20 años. Este suceso ha tenido un efecto muy grave no sólo en mi vida personal, sino también en mi trabajo. En muchas ocasiones estuve a punto de caer", reveló Harry a la periodista Bryony Gordon.

Harry, motivado principalmente por su hermano, el príncipe William, accedió a buscar ayuda y a hablar más abiertamente sobre sus emociones, lo que le ayudó a exteriorizar todo lo que no le dejaba superar esa pérdida tan significativa. "Mira, realmente necesitas lidiar con esto. No es normal pensar que nada te ha afectado”, recuerda que le dijo su hermano. "La experiencia que he tenido es que una vez que empiezas a hablar de ello, te das cuenta de que en realidad eres parte de un gran club", afirmó.

Tras la terapia y el periodo de reflexión, Harry asegura que en estos momentos se encuentra en un buen lugar. "Ahora soy capaz de tomar mi trabajo en serio, y también puedo tomarme mi vida privada en serio. Soy capaz de poner sangre, sudor y lágrimas en cosas que realmente marcan la diferencia, en cosas que creo que ayudan a todos los demás", concluyó.

Junto a su hermano y su cuñada, la duquesa de Cambridge, el príncipe trabaja con una ONG que promueve la salud mental y defiende que los problemas de esta índole deberían tener la misma prioridad que otras enfermedades. Además, ha ayudado a soldados heridos en las guerras y ha organizado los Juegos Invictus, para fomentar la competencia deportiva entre personal militar herido o enfermo.

El testimonio del príncipe alrededor de problemas que afectan a millones de seres humanos en el mundo ha sido calificado de valiente y expertos señalan que motivará a muchos a buscar ayuda y de esta forma a disminuir el estigma sobre pedir apoyo psicológico. Pero sobre todo muestra que aún en el mundo de la realeza, donde todo parece ser perfecto, existen los mismos dramas de cualquier individuo.

Las revelaciones de Harry se producen después de que se haya publicado un nuevo libro sobre su padre Carlos de Inglaterra (68), que afirma que el hijo mayor de la reina Isabel tuvo que asistir a sesiones de terapia durante los 14 años que estuvo casado con Diana de Gales.