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Las millonarias pérdidas de Tesla comprometen a Elon Musk con Wall Street

La fabricante de automóviles autónomos reportó pérdidas de USD 293 millones en el último trimestre. Elon Musk decepciona a lo grande y se aleja de las expectativas de la bolsa.

Las millonarias pérdidas de Tesla comprometen a Elon Musk con Wall Street
Tienda de autos Tesla en Toronto, Canadá.
Tienda de autos Tesla en Toronto, Canadá.

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Héctor Antonio Morales

Héctor Antonio Morales

Formado en la Universidad Rafael Landívar de Guatemala, es un comunicador social que colabora en MUNDIARIO, donde también coordina el área de Política.

La visión del emprendedor sudafricano Elon Musk está siendo más cara y costosa de lo esperado. El fundador de Tesla se chocó contra la pared de la realidad al revisar y confirmar sus cifras del trimestre de abril a junio. La gigante tecnológica sufrió pérdidas que se alzaban hasta los USD 293 millones, el doble del año anterior a las mismas alturas. Ingresó, en cambio, apenas USD 1,560 millones en el mismo lapso.

Musk está obsesionado con aumentar la capacidad de producción de su nuevo juguete, el Model 3, que saldrá al mercado a partir de 2017. El nuevo vehículo lo está forzando a quemar capital sin prestarle atención al margen de beneficio, que decayó en un 21%. En la semana pasada se consolidó la adquisición de la compañía Solar City, dedicada a la fabricación de paneles solares, y para la que inyectó nada menos que USD 2,600 millones.

Los analistas están fijados en la rapidez con la que se entregan los sedán Model S y la todoterreno Model X. El dato proporciona información respecto a la velocidad con que crece y confirmar si el proceso de producción encuentra desperfectos que disminuyan el ritmo de ensamblaje. Para el trimestre de abril a junio se entregaron un total de 14,402 vehículos, por los 14,820 del de enero a marzo.

"Durante los primeros seis meses del años estuvimos en un infierno", admitió Elon Musk, que se ha cansado de repetir lo "duro" que ha sido producir sus vehículos. Su misión, sin embargo, es llegar a fabricar 2,000 coches por semana. Jason Wheeler, encargado del departamento de finanzas de la empresa, asegura estar decepcionado por los números de entregas.

Tesla anunciaba hace meses que sus expectativas era llegar a los 17,000 autos entregados, aunque a medida que avanzaba el tiempo rectificó y confesó que no lograrían llegar a la meta. Con todo, la firma espera tener 80,000 vehículos nuevos en servicio para finales de este año. Para ello, deberá producir de aquí a diciembre lo mismo que produjo en todo el año pasado. Para 2018, las profecías de sus fundadores apuntan a tener medio millón de entregas anuales, y un millón para 2020.

El Model 3 tiene ya 375,000 clientes reservados, aunque Musk admite que el utilitario sufre un desperfecto que retrasará todo el proceso. La primera edición del coche estará preparada para el próximo, la producción real del mismo no empezará sino hasta 2018. El éxito del nuevo artilugio es clave para el futuro de la firma.

El dilema de la distribución

Pero el capital no es el único quebradero en los despachos de la gigante tecnológica. Si quiere cumplir con sus metas, Tesla debería sí o sí contar con una red de distribución adecuada. Musk abrirá una galería cada cuatro días en lo que queda de este año. Ciudad de México, Seúl y Taipei son algunas de las metrópolis elegidas para estrenar este modelo.

La capitalización bursátil de la empresa ronda los USD 32,750 millones, y pese a que los inversores son relativamente pacientes, los últimos acontecimientos empiezan a causar un leve recelo. El sudafricano se defiende anticipando que si la energía renovable logra la esperada transición, las cifras se dispararán y el valor de la firma llegaría sin problemas al billón de dólares. @hmorales_gt