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México responde a Donald Trump y no quiere sorpresas en el nuevo TLCAN

Luis Videgaray ha dicho que espera que el tratado norteamericano mantenga su esencia pese a que Washington amenaza con abandonarlo si no percibe cambios significativos.

México responde a Donald Trump y no quiere sorpresas en el nuevo TLCAN
Luis Videgaray (izquierda) y Enrique Peña Nieto. / Twitter
Luis Videgaray (izquierda) y Enrique Peña Nieto. / Twitter

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Héctor Antonio Morales

Héctor Antonio Morales

Formado en la Universidad Rafael Landívar de Guatemala, es un comunicador social que colabora en MUNDIARIO, donde también coordina el área de Política.

Luis Videgaray ha clamado por que el comercio entre México y Estados Unidos continúe siendo libre a la vez que exigió que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) -el acuerdo comercial firmado por los tres países de América del Norte hace más de dos décadas- mantenga "su esencia". Esta declaración llega como respuesta a Donald Trump, quien el martes dijo que su país abandonaría este acuerdo si las renegociaciones del mismo no arrojan ningún cambio significativo. Videgaray dijo que la Ciudad de México, a la que representa como ministro de Relaciones Exteriores de México, apuesta por un "diálogo constructivo y de buena fe", en el que se despojen de sus miedos y se llenen de confianza, ya que la "estridencia no es el mejor camino".

"México está dispuesto a modificar el TLCAN, por supuesto que sí, pero con dos aspectos fundamentales: que el libre comercio siga siendo libre, sin aranceles ni cuotas, y que siga siendo un acuerdo trilateral", explicó Videgaray, quien es uno de los hombres más influyentes en el vapuleado Gobierno de Enrique Peña Nieto. El canciller mexicano se encuentra ahora mismo en España como participante en la X Comisión Binacional que toma lugar en estos días en Madrid. De hecho, el funcionario dijo que se podría ampliar este tratado a sectores más fuertes como el energético, las telecomunicaciones y el comercio electrónico.

Videgaray ha admitido que las relaciones comerciales entre México y su enfurecido vecino son elementales, citando que "realizan un comercio de más de un millón de dólares cada minuto". No obstante, también remarcó que las grietas de ideología con esta nueva Administración pueden llevar a una "oportunidad" para expandirse a otros rincones del mundo, especialmente a Iberoamérica y Asia, cita El País. Específicamente, el hombre fuerte de Peña Nieto apuntó a países como Brasil, Argentina, China, Japón y Corea del Sur. Respecto a Europa, el funcionario se limitó a decir que espera "modernizar" el acuerdo comercial para este mismo año. De paso, alabó a España asegurando que se trataba de un "socio comercial muy relevante" así como un "aliado fundamental", pues se trata de nada menos que el segundo inversor extranjero en su país, solamente superado por Estados Unidos.

Posteriormente, se expresó respecto a las críticas que han hecho los partidos de la oposición al Gobierno actual por su fragilidad en el proceder contra las arremetidas de la Casa Blanca. "No hay que confundir diplomacia con falta de firmeza ni estrategia con falta de claridad", aclaró para luego defender que México es una "nación soberana". El canciller avisó que la construcción del muro fronterizo que Trump pretende construir en el borde con su vecino del Sur no es parte de las conversaciones bilaterales, aunque sí dijo que era una "decisión de política pública poco afortunada".

Videgaray dio las gracias a Alfonso Dastis, su homólogo en España, puesto que "desde el primer minuto" ha ayudado a que el país latinoamericano perciba "muy de cerca la presencia y el respaldo del Gobierno" de Mariano Rajoy. Dastis ha halagado a Videgaray por ser un "político inteligente" y "el futuro de México". En ese punto, el mexicano fue preguntado si correría por la presidencia por el PRI para las próximas elecciones presidenciales. "No. Un no claro y simple. No, no y no", contestó.

Videgaray espera reunirse con el rey Felipe VI y Mariano Rajoy. De igual forma, se reunirá con varios empresarios españoles, así como con Luis de Guindos, ministro de Economía, y Rebeca Grynspan, secretaria general iberoamericana. Posteriormente, irá a la sede del Ayuntamiento de Madrid para recibir las llaves del inmueble que será la Casa de México en España.