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El FMI advierte que el plan fiscal de Trump es un riesgo para el mundo

Los de Christine Lagarde han criticado las reformas fiscales propuestas por el presidente y advierten que podrían desequilibrar la economía global.

El FMI advierte que el plan fiscal de Trump es un riesgo para el mundo
Christine Lagarde, directora general del FMI.
Christine Lagarde, directora general del FMI.

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Héctor Antonio Morales

Héctor Antonio Morales

Formado en la Universidad Rafael Landívar de Guatemala, es un comunicador social que colabora en MUNDIARIO, donde también coordina el área de Política.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha advertido que las políticas fiscales propuestas por Donald Trump podrían arrastrar serias consecuencias para la estabilidad financiera global, pues dichas políticas propician el incremento de las primas de riesgo y la volatilidad. El Reporte de Estabilidad Financiera Global presentado este miércoles durante la reunión primaveral de la organización ha delatado que Estados Unidos tiene en vilo a los analistas del Fondo, puesto que si la reforma fiscal y la política de desregulación llevan a un crecimiento y endeudamiento más agresivo de lo esperado, las "primas de riesgo y la volatilidad podrían elevarse dramáticamente, socavando la estabilidad financiera", reza el reporte.

La Casa Blanca pretende cambiar de forma íntegra el código fiscal, que se mantiene intacto desde 1986, al igual que recortar los impuestos y desregulación, obedeciendo a sus promesas de campaña. El documento apunta a que el resultado final de esta reforma, así como el surgimiento de posturas proteccionistas dejan en alerta a los sistemas económicos del mundo y se ciernen como una amenaza para la estabilidad.

El documento hecho por el Fondo también aclara que el constante fortalecimiento de la estabilidad financiera, unida a una actividad económica más vehemente, en gran parte motivada por un mayor optimismo respecto al futuro económico del gigante del Norte.

Los trazos iniciales de este plan pretenden racionalizar el sistema del Impuesto sobre la Renta y bajar la tasa de impuestos a las ganancias corporativas, pasando del 35% al 20%. De igual forma, se espera un gravamen del 20% sobre las importaciones, explica Forbes ambos puntos.

Por otra parte, los de Christine Lagarde han dicho que el optimismo generalizado por la estabilidad actual ha llevado a las autoridades a emprender en una amplia gama de políticas a fin de reforzar la toma de riesgo económicos, promover la inversión y evitar todos los riesgos posibles. "La gran incertidumbre que rodea las políticas y a la política en el mundo entero genera nuevos riesgos para la estabilidad financiera", explica el Fondo.

De igual forma, el organismo internacional aseguró que Estados Unidos no es el único país que es una potencial amenaza para la estabilidad financiera. El FMI cree que China entra en ese calificativo puesto que el crédito sigue en aumento y el valor de sus activos bancarios es ya el triple que su Producto Interno Bruto (PIB), sumado a que hay otras instituciones financieras no bancarias que han aumentado su exposición crediticia, detalla Forbes.

Sin embargo, avisó que Pekín ha admitido la necesidad urgente de despalancar su sistema financiero. Para ello, prosigue el FMI, tomarán medidas correctivas, aunque el despacho de Lagarde considera que su atención y esfuerzos deberían ir enfocados a "los riesgos incipientes de la banca".

Así las cosas, el Fondo cree que los gobiernos son capaces de implementar políticas que fortalezcan el marco financiero y mejorar sus condiciones para hacer frente a los schocs financieros internacionales.

El martes de esta semana, Steven Mnuchin, secretario del Tesoro, declaró al The Financial Times que la reforma fiscal prometida por el republicano "probablemente tendrá un poco de retraso debido a la reforma de la salud", en relación al sistema conservador para desmontar el Obamacare.

En enero de este año, antes de que la Casa Blanca cambiara de inquilino, la Reserva Federal (Fed) también dijo que la política fiscal de la futura Administración de Washington era un riesgo para el crecimiento de su mismo país.