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Exxon Mobil presiona para que se cancelen todas las sanciones contra Rusia

La empresa que solía encabezar Rex Tillerson quiere retomar sus relaciones comerciales con Rosfnet, la petrolera estatal rusa, una de sus grandes socias.

Exxon Mobil presiona para que se cancelen todas las sanciones contra Rusia
Rex Tillerson (primer plano), secretario de Estado de Estados Unidos.
Rex Tillerson (primer plano), secretario de Estado de Estados Unidos.

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Héctor Antonio Morales

Héctor Antonio Morales

Formado en la Universidad Rafael Landívar de Guatemala, es un comunicador social que colabora en MUNDIARIO, donde también coordina el área de Política. Twitter: @mundiario

Exxon Mobil es una suerte de estado sui generis en esa condición para éste es esencial mantener bien las relaciones bilaterales con otros estados. El gigante petrolero quiere retomar sus relaciones con Rosfnet, la petrolera estatal de Rusia, y así poder tomar provecho de los yacimientos en el mar Negro. Y para ello depende de Washington, que sancionó a Rusia desde el año pasado todavía bajo el mando de Barack Obama. Por ello, Exxon espera conseguir una excepción para estas sanciones.

El coloso del sector energético ha hecho una solicitud al Tesoro estadounidense y poder juntar operaciones con Rosfnet sin tener que recibir ningún tipo de sanción. Su exconsejero delegado es nada menos que Rex Tillerson, a día de hoy secretario de Estado de Estados Unidos. Tillerson fue el encargado de neociar el acuerdo que dio con la creación de la joint venture con la estatal rusa en 2012, explica El País

Ambas petroleras reportan cifras extremadamente altas. El anuncio de la creación de aquel proyecto hizo especular que se trataba de una inversión de al menos medio billón de dólares. Aparte del mar Negro, también se incluía la exploración y explotación de las reservas de hidrocarburos en el Ártico, que de momento no están afectadas por las sanciones, presenta el periodista Sandro Pozzi. Cerrar este acuerdo tomó muchos años, especialmente considerando la intrínseca desconfianza entre Washington y Moscú.

Y el proyecto no terminará de materializarse hasta que las tensiones entre ambas capitales disminuya, según comunica The Wall Street Journal. El Departamento de Estado, precisamente el ente que dirige Tillerson, es una de las partes involucradas en esta consulta. El funcionario, no obstante, está consciente de que su posición podría levantar ampollas en estas relaciones, por lo que se comprometió a mantenerse al tanto de todo lo que tuviera que ver con Exxon Mobil hasta 2019.

Pero lo cierto es que cualquier decisión que tome la Casa Blanca será analizada y estudiada por el Congreso. Los congresistas estadounidenses han olido la sangre de los rusos y esperan que el castigo sea todavía más fuerte. El FBI, entretanto, investiga los nexos entre el equipo de campaña de Trump y los servicios de inteligencia de Moscú, cierra Pozzi.