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China está invirtiendo fuerte en países que algún día podrían unirse a la UE

Pekín está estableciendo un punto de apoyo significativo en el umbral de Europa en el sureste, aumentando su influencia en una gama inesperada de países.

China está invirtiendo fuerte en países que algún día podrían unirse a la UE
La economía china se asocia con países del este como parte de su estrategia de expansión. / RR SS
La economía china se asocia con países del este como parte de su estrategia de expansión. / RR SS

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Armando Diéguez

Armando Diéguez

Periodista guatemalteco formado en Ciencia Política y Literatura. Escribe en MUNDIARIO. Twitter: @mundiario

China quiere asegurar una puerta trasera que le lleve a Europa de forma sostenida. Y llevarle significa influencia, dinero, y mercancías. El mejor ejemplo es Serbia. Un país que está en medio de una transformación física que el presidente Aleksandar Vučić ha prometido a sus compatriotas, y que asegura acabará con su aislamiento y abrirán la puerta de ingreso a la Unión Europea.

Para convertir su "pasión" en realidad, el presidente serbio se apoya no sólo en Europa, sino en un antiguo aliado más al este, precisamente China. Con una población de poco más de 7 millones de habitantes, Serbia, uno de los países más pobres de Europa, puede parecer un improbable socio en la campaña de China para desempeñar un papel más importante en el continente. Pero los lazos de larga data entre los dos países, combinados con la geografía, han ayudado a Belgrado a ser el centro del empuje europeo de Pekín.

Para Serbia y sus vecinos, la ventaja es obvia: la inversión desesperadamente necesaria en infraestructuras con pocas restricciones visibles. China ha prestado dinero a Serbia en los últimos años para todo, desde un puente de 170 millones de euros sobre el Danubio en Belgrado hasta una central térmica de 700 millones de euros. Una empresa china también compró la única planta siderúrgica de Serbia, prometiendo revitalizar la problemática operación sin cortar puestos de trabajo.

Sin embargo, la pieza central de la participación de Pekín en el país es una conexión ferroviaria de alta velocidad de cerca de 3.000 millones de euros entre Belgrado y Budapest. Además del ferrocarril de pasajeros, el proyecto de 350 kilómetros incluye una pista separada para el transporte de mercancías, una pieza clave de la estrategia de Pekín para conectar el puerto griego del Pireo con Europa Central.

Lo que hace que el financiamiento chino sea particularmente atractivo son los términos. En contraste con los prestamistas internacionales de desarrollo como el Banco Mundial, China suele estar dispuesta a financiar proyectos con retornos económicos cuestionables a tasas por debajo del mercado. Como han asegurado los expertos en otras ocasiones, China está en todas partes y no teme perder para llegar a aquellas en las que no está.

 

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