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Tres buenos consejos tanto para empleados como para emprendedores novatos

Puede que cada uno tenga su propio enfoque en el mundo profesional pero hay aspectos que valoran tanto empleadores como potenciales socios de un nuevo negocio.

Tres buenos consejos tanto para empleados como para emprendedores novatos
Imagen de empleados y empleadora.
Imagen de empleados y empleadora.

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Héctor Antonio Morales

Héctor Antonio Morales

Formado en la Universidad Rafael Landívar de Guatemala, es un comunicador social que colabora en MUNDIARIO, donde también coordina el área de Economía. Twitter: @mundiario

Nada dice que alguien pueda ser un emprendedor y buscar oportunidades de crecimiento y mejora económica por si solos. No obstante, tener un empleo en muchos países es algo de lo que las personas deberían sentirse orgullosas y valorarlo por encima de todo. Por ello, MUNDIARIO presenta tres elementos que valoran los empleadores en sus tropas de empleados:

1- Ver más allá de lo que se hace

Todas las empresas, indistintamente de qué producto o servicio ofrezcan, tienen problemas de diversos tipos. Aun así, hay algunos que se limitan a hacer lo que les toca, es decir, sentarse en su puesto, cumplir sus deberes y retirarse sin más. Por ello, los empleadores valoran a quienes son proactivos, a quienes buscan la mejora de la organización y tienen pasión por resolver problemas.

Por ello, todo empleado, si quiere ganarse la confianza de los suyos e ir subiendo escalones, debe ver detalles que los demás no ven e intentar resolverlos, aun si éstos no son parte de sus competencias de trabajo. Este es un consejo que aplica también para quienes quieren emprender por su propia cuenta, pues ellos al principio tendrán muchos más problemas y, a diferencia de las grandes empresas, probablemente no cuenten con recursos económicos o humanos para resolverlos.

2- Dejar las excusas en casa

De acuerdo a la misión y visión de la empresa, así serán también las características que los dueños de las mismas solicitarán a quienes quieran trabajar en ellas. Es decir, en algunas se requerirá que el empleado sea extrovertido y con habilidades de comunicación interpersonal; en otras, se pedirá que la persona sea capaz de soportar pasar encerrado en una oficina frente al ordenador durante horas para cerrar las cuentas de fin de mes. Pero más allá de las características particulares que cada compañía exija, hay algo que no perdonan en ninguna parte: las excusas.

Salvo por alguna enfermedad o emergencia inesperada, a ningún empleador le gustará escuchar a uno de los suyos dando cualquier clase de excusa por no haber cumplido con un proyecto o no haber asistido a esa reunión que era de vida o muerte para la compañía. Si se quiere ganar la confianza de los superiores, e incluso de los socios en caso de quienes están empezando un nuevo negocio, es importante ponerse a trabajar, tomar seriedad y dejar las excusas a un lado. A nadie le importará si el perro se comió el informe de ventas. Lo que importa es que el trabajador o emprendedor estuvo dispuesto a desvelarse para volver a hacerlo y presentarlo en tiempo. Punto.

3- Conocer la empresa

No importa si se es conserje o un alto mando ejecutivo, todos, absolutamente todos los escalones de la compañía deben conocer a la perfección cada centímetro y oficina. Esto cuenta especialmente para las empresas con las que sus consumidores pueden pasearse tranquilamente en sus instalaciones, como centros comerciales, hospitales, hoteles, etc. Un cliente que se siente respaldado por los empleados del comercio que visita es un cliente seguro. No se diga un emprendedor que inicia un negocio pequeño por sí solo. Obviamente habrá detalles que se escapen al control de muchos trabajadores, pero eso no quiere decir que no se haga el esfuerzo por conocer lo más posible el lugar de trabajo.

 

 

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