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Las aerolíneas de precios económicos amenazan a las de mayor tradición

Los vuelos transatlánticos presentan ofertas de compañías bastante discretas pero que han sabido combatir contra los pesos pesados de la industria, que tenían prácticamente el monopolio de estos vuelos.

Las aerolíneas de precios económicos amenazan a las de mayor tradición
Nave de Norwegian Air.
Nave de Norwegian Air.

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Héctor Antonio Morales

Héctor Antonio Morales

Formado en la Universidad Rafael Landívar de Guatemala, es un comunicador social que colabora en MUNDIARIO, donde también coordina el área de Política.

Volar sobre el Océano Atlántico ya es ligeramente más accesible gracias a una nueva banda de aerolíneas que han entrado a la arena de combate por un mercado que, hasta ahora, era prácticamente monopolizado por las marcas tradicionales. Norwegian Air, de Escandinavia, Air Transat, de Canadá, o WOW Air, de Irlanda, son algunas de las empresas que han dado un golpe sobre la mesa gracias a sus bajos precios en comparación de las tradicionales Delta Air Lines, Air France-KLM o British Airways. Las tres discretas compañías pueden poner en serios aprietos a aquellas que no sean capaces de reajustar sus costos.

Los vueltos transatlánticos ya son un asunto natural visto que Ryanair y EasyJet ya han llegado a su etapa de madurez en Europa. El acuerdo entre Estados Unidos y la Unión Europea hace una década para cielos abiertos fue como abrir una puerta para las aerolíneas emergentes en los dos lados del Océano. Sin embargo, la consolidación de la crisis ralentizó este proceso.

De igual forma la lentitud del Departamento de Transporte de los Estados Unidos en verificar las solicitudes de nuevos operadores extranjeros fue un obstáculo. Luego de dos años de negociaciones, Norwegian Air se convirtió en la primera aerolínea europea de bajo coste en aventurarse a cruzar el océano por menos de 500 euros, pues sus vuelos costaban 455.

Eso sí, su cuota del mercado no llega ni al 2% en los asientos de sus rutas, con las compañias tradicionales devorándose el 79% del mismo gracias también a sus aerolíneas aliadas. No obstante, y de acuerdo a Center for Aviation, la capacidad de Norwegian se alza hasta un 13% en las 26 rutas que cubre. La eficiencia de sus aviones y el diseño de sus cabinas les permite explotar al máximo sus recursos.

La noruega cuenta con conexiones desde las tres capitales escandinavas (Oslo, Estocolmo y Cophenague) desde las que engancha destinos como Londres y París con Nueva York, Fort Lauderdale, Orlando, Los Ángeles y Oakland. Para este año ya incluye aterrizajes en Las Vegas y San Juan, en Puerto Rico. El aeropuerto de Prat en Barcelona se sumará en primavera a las ciudades europeas desde las que despegará hacia Orlando, Florida.

Las tarifas de WOW

En el caso de la irlandesa, sus precios son todavía más bajos al punto de que no se daría a basto para pagar las tasas que requiere una areolínea tradicional. En algunas páginas se pueden encontrar boletos para sus vuelos en apenas 99 dólares. Por 149 dólares se puede llegar Londres, París o Copenhague con sólo una escala.

Su objetivo son los estudiantes más jóvenes, por lo que también la disponibilidad de boletos es muy limitada. Pero el resto de opciones siguen siendo más accesibles que Icelandair, por ejemplo. Aunque el viajero debe encargarse de costear el precio de embarcar cada maleta y pagarse por el cáterin una vez en el avión.

Otra de las emprendedoras en este mercado es Condor, con base en Alemania. No obstante, su público objetivo son aquellas ciudades más pequeñas de los Estados Unidos, tales como Providence en Rhode Island o Halifax en Nueva Escocia, así como dos ciudades de Alaska, a las que las grandes aerolíneas tienden a descuidar.

Air Transat, la canadiense, tiene conexiones y aterrizajes en Montreal y Toronto a España, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Portugal y Reino Unido, así como algunos destinos en Latinoamérica.

En total, las grandes aerolíneas ven con un poco de recelo el levantamiento de estas pequeñas. Desde hace un año sus ingresos se han caído levemente como respuesta a un exceso de oferta para cada vez menos demanda. Un claro ejemplo de eso es la británica British Airways, que recientemente anunció que reducirá a la mitad su cantidad de vuelos comerciales a Nueva York.@hmorales_gt