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Italia queda fuera del mundial, ¿habrá alguien que vaya a extrañarles?

Excepción hecha de su emblemático arquero, lo cierto es que esta "azurra" no despertaba emociones ni contaban con un plantel digno de lo que representa su camiseta.

Italia queda fuera del mundial, ¿habrá alguien que vaya a extrañarles?
Buffon y Bonucci se abrazan tras quedar elminados del Mundial de Rusia 2018. / Twitter-FIFA World Cup.
Buffon y Bonucci se abrazan tras quedar elminados del Mundial de Rusia 2018. / Twitter-FIFA World Cup.

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Guillermo Fernández

Guillermo Fernández

Colaborador de MUNDIARIO.

Hace 11 años exactamente, si alguien se atrevía a cometerle una falta a algún delantero italiano tenía que enfrentarse a las consecuencias. Detrás del balón, por aquel entonces, se colocaban Andrea Pirlo, Alessandro del Piero y Francesco Totti. El triunvirato era suficiente para poner a cualquier defensa a pensar si de verdad había valido la pena su imprudencia.

La azurra levantó la Copa del Mundo en Alemania en 2006, en lo que fue el mayor logro de su historia moderna e, irónicamente, el inicio de su fin. Han pasado desde entonces dos mundiales y tres Eurocopas y el equipo hoy en día no asusta a nadie. Su eliminación del Mundial de Rusia 2018 a manos de Suecia no es más que un desenlace que se veía venir. El mismo Philipo Inzaghi lo dijo antes de la Eurocopa de 2016: "Es la primera vez que no tenemos ningún jugador bueno".

Lejos han quedado los tiempos de una defensa inquebrantable y sólida guiada por Paolo Maldini o Fabio Cannavaro -quien ganó un Balón de Oro en aquel glorioso 2006, por cierto-. El mediocampo ya no tiene a un pitbull como Gennaro Gattuso, pero tampoco a un golden retriever como Andrea Pirlo. Su ofensiva ha pasado de caballeros de oficio como del Piero, Totti y hasta el hiperactivo Inzaghi a personajes como Mario Balotelli. Lo de Italia se sabía que pasaría y vista su nómina, de verdad no debería extrañar su eliminación y tampoco debería extrañárseles en el próximo verano.

Lo que ha pasado este lunes en San Siro es un bochorno mayor que el que pasó Alemania en la Euro de 2004 cuando quedó fuera en una sonrojante fase de grupos. Los alemanes, que apenas dos años antes habían sido finalistas del Mundial de Corea y Japón, se pusieron manos a la obra y hoy por hoy son el monstruo con el que nadie quiere meterse. Lo de la otra tetracampeona del mundo es un mal crónico que sus dirigentes no supieron o no quisieron detectar. Las lágrimas de Buffon despiden a una de las generaciones de futbolistas más flojas de una de las mejores selecciones históricas. Italia se va al vacío, pero menos mal que es esta Italia, porque a esta de verdad no se le extrañará.