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Compleja, envolvente y desafiadora novela con pátina de tristeza bajo el título de Berta Isla

Trama literaria exigente, maestría de estilo bien seguro, que actuará con absorbencia sobre los lectores fieles y también críticos o navajeros, así como todo curioso que decida abrir la novela de Javier Marías entre sus manos.

Compleja, envolvente y desafiadora novela con pátina de tristeza bajo el título de Berta Isla
Portada de Berta Isla, de Javier Marías.
Portada de Berta Isla, de Javier Marías.

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Francisco Vélez Nieto

Francisco Vélez Nieto

Escritor, poeta y comentarista literario. Colaborador de MUNDIARIO.

Con un volteo publicitario de campanas tocando a gloria las alturas del mercado del libro, se ha presentado la vuelta de Javier Marías mostrando los preliminares de una  compleja, envolvente y desafiadora novela con pátina de tristeza bajo el título de Berta Isla. Una mujer designada en la narración a ocupar como protagonista el inquietante papel de Penélope actual, tejiendo y destejiendo, una y otra vez, los sentimientos de pasión amorosa, a la vez de sacrificio innato por el personaje masculino. Todo un don Juan imantado  para cautivar lo imprevisto,  poseedor de  lúcida inteligencia y políglota envidiable. Historia para quien se asome a ella de seguro quedará atrapada desde el principio. Y el lector afín volverá sobre sus pasos, recordando, aunque con otros nombres, las aventuras, pasiones y sinsabores de su otra gran novela  Tu rostro mañana. Aquí con  la aparición de esta mujer, Berta Isla, que vuelve sobre una misma historia con personajes  ya conocidos y aventuras de intriga envolvente y los amplios deseos del ser humano en su respectiva sociedad. Y esto no es un elogio gratuito por encargo, pues no acopio pitanza de pesebres homologados. El posible lector se encontrará  una magnífica novela de intriga y pasiones, donde se desnudan muchas cosas que por referencias conocemos y las cuales nos llevan a dudar de los intereses creados a los que sirven, donde  toda posible falta de escrúpulos encuentra su justificación por el servicio secreto británico, poder de los grandes estados defensores y guardadores secretos de su dominio y supervivencia.

 

Javier MaríasJavier Marías.

 

Javier Marías se vale del  sobresaliente Thomás Nevinson para recrearnos con el desnudo perfectamente definido del funesto mundo del espionaje de Estado bajo el disfraz de los buenos modales, de la mentira y los extremos sin fronteras. Atrayendo a este joven sobresaliente que se ve envuelto en aventura amorosa una noche que visita a su amiga Janet, hace el amor con ella y se marcha tras discutir sobre sus relaciones. Ya en la calle ve acercarse un oscuro personaje que entra en la vivienda de la que ha salido, subiendo hasta la planta en la que se encuentra el apartamento de su amiga Janet.

A la mañana siguiente aparece en la prensa la noticia de que  una joven ha aparecido estrangulada en su apartamento. Todas las sospechas caen sobre Thomas, el panorama se le presenta complicado. Sus profesores que tanto lo aprecian le ofrecen salir airoso del caso si acepta la sugerente invitación desde Oxford de sumarse al servicio secreto dado su don para penetrar en las personas observando su rostro y palabras. La ayuda es a cambio de entrar en el mundo del espionaje estatal con aquello que pueda ser necesario. El joven Thomas Nevinson ingresa sin problemas  en el espacio de la diplomacia. Y aquí comienza en verdad la sugerente historia, entre el amor y el siniestro mundo del espionaje, a favor  que la razón siempre la tiene tarde o temprano el Estado. 

La trama ya está perfectamente compuesta y el camino a seguir entre el amor y servicio a los emblemáticos poderes establecidos. Toda una historia con el sabor dulce y amargo de la vida, la realidad y el deseo de un personaje atrapado para el resto de su existencia. Sin paliativos y con su personalidad propia culta y excepcional cubierta y dependiente de la máscara con la que tiene que introducirse en los cálculos y ordenes que se le dicten sin preámbulo alguno. El lector podrá sentirse a gusto y a la vez inquieto cuando advierte que ha sido atrapado por el autor de Berta Isla para llevarlo por este laberinto de concesiones en esa atmósfera propia del escritor  en toda su obra creativa, que en esta explica narración  juega con personajes ya conocidos en sus otras novelas suyas.  El juego con pasajes reales de la historia como la guerra de las Malvinas,  Irlanda y el Ulters, Sin dejar atrás la España de democracia incompleta desde sus andadura a finales de los setenta, hasta la etapa de la corrupción mafiosa segura de sí mismo dada la protección descarada con la que cuentan sus manejos. La historia está repleta de muy buenos ejemplos anecdóticos y humanos, al estar poseídos de amena y elaborada narración.

En una entrevista dada a un diario en el lanzamiento de Berta Isla Javier Marías confesaba: “Me parece milagroso haberla terminado. Tengo una manera de trabajar lenta, hago una página, la corrijo, la reviso, la vuelvo a teclear así hasta tres, cuatro o cinco veces y no sigo hasta que no está terminada. Siempre tengo la sensación de que no podrá leerse con fluidez”. Mi criterio es que se lee con fluidez e interés. Eso sí, puede que contenga  páginas de más, a veces por exigencia de las propias editoriales deseosas de volumen.