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El Beato de Liébana: unión de filosofía y metafísica y apocalipsis

En todas las épocas los humanes se enfrentan ante peligros graves, en Occidente, se simboliza en los Apocalipsis. Las tragedias intentamos superarlas con la esperanza de las ciencias, del saber, de las artes, de la espiritualidad.

El Beato de Liébana: unión de filosofía y metafísica y apocalipsis
Beato de Liébana.
Beato de Liébana.

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Jesús Millán Muñoz

Jesús Millán Muñoz

Licenciado en Filosofía. Funcionario. Es autor de ‘Cuadernos o Ensayos o Soliloquios o Enciclopedia filosofía’ y escribe en MUNDIARIO.

El Beato de Liébana: Códice de Fernando y Doña Sancha, puede ser considerado una de las grandes obras artísticas y estéticas de la humanidad, una obra con ilustraciones, con un texto escrito, el Libro del Apocalipsis, pero con ilustraciones, fecha de este códice iluminado puede ser del 1047 d. C. Y la fecha del texto del 776 d. C. Se conservan 98 miniaturas o ilustraciones de este códice o libro en concreto.

¿Podemos pensar que desde Chauvet, Lascaux, Altamira, diríamos hay o puede existir una relación e interrelación entre el arte-artístico-estítico en sí, lo literario-conceptual, lo filosófico o protofilosófico con lo religioso o protoreligioso, según la época? ¿En ese transcurrir del tiempo, de generaciones de humanes, se interrelacionan siempre, estos aspectos, hasta llegar, diríamos a esta obra, el Beato de Liébana en el Códice de Fernando  y Doña Sancha?

Beato de Liébana, aprox. 701, Asturias, Liébana, + aprox. 798.

Esta persona-personaje fue un monje del actual monasterio de Santo Toribio de Liébana, en Cantabria. Hoy, es admitido entre los santos en el catolicismo, y su obra más famosa, se titula los Comentario al Apocalipsis de San Juan.

Se suele considerar los Beatos, como aquellos manuscritos del siglo X y XI tratan sobre comentarios del Apocalipsis de San Juan, manuscritos ilustrados del libro del Beato de Liébana.

¿Si nos fijamos bien, puede existir una interrelación entre las intenciones o fines, pueden que las estéticas cambien o sean diferentes, pero quizás, exista un núcleo o punto en común, con las pinturas de Chauvet, este Códice, la Capilla Sixtina…? ¿Es decir, unir o relacionar conceptos, en la medida que conocemos, entre cuestiones que podríamos denominar filosóficas, religiosas, literarias, estéticas…? ¿En definitiva se está intentado describir un mundo, una cosmovisión del universo humano…?

Este Códice, en su modestia de un simple libro, puede encerrar en sí mismo, significados y significantes, tan profundos como puede sintetizar la Capilla Sixtina, igual que un vaso-cerámica de la Grecia Clásica podría “sintetizar toda la mitología griega o algo de ella, algo del pensar-razonar del mundo griego clásico.

Hay quien interpreta la importancia de los Beatos que se redactaron y se iluminaron en esa época, a la hecatombe psicológico moral, que supuso la caída del Estado visigodo, y que se viesen enclaustrados prácticamente en el Norte de la Península Ibérica, por lo cual, los símbolos y signos y frases del Apocalipsis de San Juan, lo interrelacionaron con su circunstancia, con su existencia, con su historia concreta.

Este Códice, muestra y demuestra, que el Gran Arte, con mayúscula, puede ser cualquier actividad, no tiene que ser una gran obra escultórica, una gran obra pictórica, una gran obra en mural, sino que una gran obra de arte, puede ser una serie de pinturas y miniatura sobre pieles de animales, lo que se denomina un códice. Ciertamente, con una interrelación entre tema-texto-escritos y las imágenes-pinturas-dibujos-ilustraciones-miniaturas.

Entre las grandes riquezas conceptuales-culturales-estéticas-artísticas, creadas por la humanidad, una es ésta. Esta obra no es el patrimonio de un pueblo, una época, una cosmovisión religiosa, sino que es de toda la Humanidad, igual que las pirámides egipcias no son solo una obra que represente a un imperio antiguo egipcio, sino que simbolizan a toda la Humanidad, es Patrimonio de todo ser humano. Porque esta obra, sirve para que todo ser humano, conozca algo más de si mismo, del interior y del exterior, de lo consciente y de lo inconsciente, de lo individual y de lo colectivo, de su época y de todos los tiempos pasados y los que vengan, al menos, mientras que pertenezcamos a nuestra especie.

En este Beato, como en cualquier otro, de los treinta y cinco que se conservan, al menos, algunos solo fragmentos, de los que convergen textos escritos y textos de imágenes, podríamos decir o indicar, que de alguna manera no solo se combinan arte y teología, sino que se insertan otras ideas de su época o tiempo, sociología, política, geografía, etc., diríamos hoy, hoy en nuestro lenguaje. De alguna manera, como una especie de “protoenciclopedia”, entiéndanlo con todos los matices y mesuras…

Solo puedo aconsejarles, que beban de esta fuente-manantial, que es este libro, al menos en las ilustraciones, y aunque existe que yo sepa una edición facsímil, que supongo la mayoría de nosotros no tiene acceso a ella, pero si podemos nadar en fotografías de las ilustraciones, y de alguna manera, por un lado, ver y entrever los textos bíblicos, en las traducciones del Apocalipsis del nuevo Testamento, las interpretaciones del Beato de Liébana, y por otro lado, las imágenes de esta obra.

Por otro lado, vivimos en tiempos, todos los tiempos, me temo, han sido similares, el ser humano teme que puede extinguirse, sea a nivel individual o personal, sea como pueblo o  sociedad o su cultura, o incluso la especie humana. Quizás esta obra, en tiempo complejos como los actuales, en muchos sentidos, racionales, en otros, muy irracionales. Esta obra, nos pueda ayudar a sentir-ayudar para tener esperanza del futuro, de nuestra especie, del ser humano, de nosotros mismos…